Hail to the Chief: el himno del presidente

El presidente de Estados Unidos tiene un himno propio: el “Hail to the Chief”. Saludos al jefe, aclamemos al jefe. El protocolo marca que cuando el presidente llegue a un acto, suene este himno. Una melodía conocida fuera y dentro de los Estados Unidos que muestra como pocas la esencia de la presidencia. Como no, este himno tiene su protagonismo en la toma de posesión.

Fíjate bien: el próximo 21 de enero, cuando se anuncie la llegada del presidente Obama a las escalinatas del Capitolio para ocupar su sitio, sonará este himno. Y lo hará porque el presidente ya es presidente. En enero de 2008, cuando Obama fue anunciado como último invitado en llegar a la toma de posesión no sonó. Aún no era presidente. Pero justo en cuanto terminó de jurar su cargo, cuando apenas había pronunciado “So help me God”, sonó el Hail to the Chief. Obama ya era presidente.

En muchas ocasiones, este himno está interpretado por “su” propia banda de música. La United States Marine Band que acompaña al presidente en los actos oficiales. De hecho, hubo cierta polémica al inicio del mandato de Obama porque el presidente decidió relajar el protocolo y usar la banda y el himno lo menos posible.

Cuando el Hail to the Chief suena para el presidente, suena un motivo introductorio tipo fanfarria, cuatro “ruffles and flourishes”. Son cuatro porque esta fanfarria se usa en otras ceremonias y dependiendo del grado de la persona en honor a la que suena, aumenta o disminuye su número. Así, suena la fanfarria, se anuncia al presidente y suenan las notas del Hail to the Chief.

Algunas fuentes indican que empezó a usarse de forma oficial para anunciar la presencia del presidente desde la presidencia de James K. Polk, tal y como indica el historiador William Seale: “Polk was not an impressive figure, so some announcement was necessary to avoid the embarrassment of his entering a crowded room unnoticed. At large affairs the band…rolled the drums as they played the march…and a way was cleared for the President.” En todo caso, no fue hasta el mandato de Truman en el que el Departamento de Defensa oficializó este homenaje al presidente.

“Polk was not an impressive figure, so some announcement was necessary to avoid the embarrassment of his entering a crowded room unnoticed. At large affairs the band…rolled the drums as they played the march…and a way was cleared for the President.”

El origen de la melodía se encuentra en la obra “The Lady of the Lake” de Sir Walter Scott, de gran éxito en el Reino Unido. Cuando la obra llegó a Nueva York en mayo de 1812, ya existían variaciones en el texto con “Hail to the Chief” como parte. Nuevas versiones que se popularizaron. Ese mismo año, el himno sonó en honor a George Washington y al fin de la guerra de 1812. En 1829 el presidente Jackson fue el primero en usarlo en su honor. Martin Van Buren y John Tyler lo usaron en sus tomas de posesión y sonó en la inauguración del canal de Chesapeake y Ohio a la que asisitó John Quincy Adams.

El himno tiene letra, aunque raramente se usa. Te recomiendo la versión de The Mormon Tabernacle Choir. La letra dice así:

Hail to the Chief we have chosen for the nation,
Hail to the Chief! We salute him, one and all.
Hail to the Chief, as we pledge cooperation
In proud fulfillment of a great, noble call.
Yours is the aim to make this grand country grander,
This you will do, that’s our strong, firm belief.
Hail to the one we selected as commander,
Hail to the President! Hail to the Chief!

Pero no creas que el presidente es el único en tener un himno. El vicepresidente de Estados Unidos también lo tiene: el “Hail, Columbia”. De hecho, es una canción patriótica que fue considerada uno de los himnos no oficiales del país, hasta que en 1931 se adoptó el “The Star-Spangled Banner” como himno.

También conocido como “The President’s March”, se usó en la primera toma de posesión de George Washington en Nueva York en 1789. El himno fue compuesto por Philip Phile y actualmente sirve con el mismo propósito que el Hail to the Chief para el vicepresidente. También va precedido por cuatro “ruffles and flourishes” y podrás ver como suena en cuanto el vicepresidente jura el cargo.