La amenaza de Lego al Estado de Derecho

Una marea enfurecida con una sonrisa irrompible. No avanza pero planta cara. Desafía al poder. Se abre paso entre la nieve aunque no se mueva ni un ápice. Pide libertad. Pide que el Gobierno haga algo. Pide cambios. Son una amenaza para el Estado. Y no miden más que un palmo.

Lego amenaza al Estado. No la empresa, sus muñecos. Lego y simpáticos ositos. Adorables pingüinos. Decenas de muñecos portan pancartas pidiendo elecciones limpias y libres en Rusia. Fue el modo en que activistas rusos protestaron por el dudoso juego limpio en sus comicios electorales. ¿Es solo una forma de protesta? No, es algo más.

La policia de Barnaul, la localidad en la que tuvo lugar esta forma de protesta, pidió a la fiscalía que investigara la legalidad de esta manifestación. Parece increíble que pueda investigarse y ¿juzgar? a unos acusados que apenas llegan a los 10 centímetros de alto. Parece un sin sentido. Y lo es. Parece desproporcionado. Y lo es.

También lo parece, y seguramente lo sea, lo ocurrido en Valencia estos días. Aunque no sea el detonante de lo ocurrido en el Lluís Vives, algo tiene que ver la exagerada reacción del instituto de Almassora que expulsó al alumno que, con una foto en su Facebook, denunciaba la falta de calefacción en su instituto. Un gesto que expresa una nueva forma de protestar. Una nueva forma de dar a conocer los problemas. La denuncia pública y en tiempo real de las injusticias.

Ese impulso por defender la decencia seguramente sea la que llevo a los chavales del IES Lluís Vives a cortar una calle y protestar pacíficamente por los efectos que una sangría de recortes están dejando en la inversión en las nuevas generaciones. No parece proporcionado ahogar la mayor inversión que debe hacer un país: la educación de las generaciones que en el presente se preparan para el (nuestro) futuro.

Por el momento, quien investigará será el Síndic de Greuges. Y no investigará a muñecos de goma de un palmo que son el único modo de saltar la férrea censura y represión rusa. Investigará a esos policías que, recibiendo una orden política, se les fue la mano -y la porra- en la gestión de las protestas de adolescentes. De ese presente que se prepara para el futuro.

La comparación es desproporcionada. Lo digo antes de que cualquier avispado lector me lo recrimine. Pero algo me lleva a escribir este artículo. La creencia de que si cuestionamos día a día -como hacen algunos- el ejercicio de nuestras libertades más básicas; quizás en unos años deberemos recurrir a Lego para enfrentarnos al Estado.

Los derechos del mayor discurso sobre derechos

Es curioso: el discurso que puso más presión sobre Kennedy para que terminara con la discriminación en Estados Unidos, el discurso que es un auténtico canto a la libertad, el símbolo más claro de lo que es la lucha por la igualdad; no se puede compartir libremente. Martin Luther King tuvo un sueño el 28 de agosto de 1963. Y hoy miles de personas tienen otro: que ese discurso pertenezca al dominio público.

Uno de los discursos más famosos de la retórica norteamericana y uno de los iconos más claros en la lucha por el fin de las desigualdades tiene copyright. Así lo muestra Juanlu Sánchez en un excelente post sobre el tema: Sony y EMI tienen los derechos y cobra cada vez que alguien quiere reproducir este símbolo.

Ante ello, Yasmin Gabriel, una activista afroamericana por los derechos civiles ha iniciado una campaña -y miles de personas ya la han apoyado- en Actuable y en Change.org para pedir a estas dos discográficas que liberen los derechos del “I have a dream” y pase al dominio público de forma inmediata, sin tener que esperar al año 2038. De ese modo, se podrá escuchar sin barreras uno de los discursos más importantes en defensa de la igualdad y la difusión de unas palabras que tuvieron, tienen y tendrán tanto sentido no serán cortadas de este modo:

Carme Chacón: un sacrificio sin recompensa

Dos modos de entender el sacrificio. Dos resultados distintos. Alfredo Pérez Rubalcaba es el nuevo secretario general del PSOE. Carme Chacón perdió su última oportunidad para liderar su partido. Dos formas de sacrificarse por el partido. Solo una tuvo recompensa.

Si algo se le puede reprochar a Carme Chacón es que no luchara. Dio, el pasado mes de mayo, un paso atrás -en palabras suyas- “para que el Partido Socialista dé un paso adelante”. Un sacrificio personal que no ha tenido la recompensa esperada. El Congreso debía ser su momento, quizás esperando que el candidato que se inmolara en las elecciones generales no fuera a ser el rival a batir. Porque esa es una de las claves para entender la elección de Rubalcaba: él se mojó.

La dimensión del sacrificio siempre es compleja. ¿Por qué se produce? ¿Qué se espera a cambio? ¿Por qué Chacón aceptó no luchar por liderar el PSOE? ¿Por qué Rubalcaba aceptó ser el candidato que llevara al PSOE a los infiernos? ¿Qué esperaban ambos al hacerlo? Esperaban lo mismo. Y en ese cálculo, Chacón olvidó que el sacrificio de Rubalcaba fue mayor. O, al menos, fue un sacrificio en el que luchó.

Cuando un líder o una organización se enfrentan a un contexto complejo como el actual, ciertas decisiones no llegan a entenderse. Ciertas cábalas sobre el futuro pueden depender de un factor. Algunos apuntan -y hacen bien- en valorar el tono del discurso de Carme Chacón durante el 38º Congreso. O lo que es lo mismo, en valorar el de Rubalcaba. Pero en esos cálculos de Chacón a la hora de no aceptar bajar al fango y luchar en mayo no estaba la valoración del sacrificio de Rubalcaba.

El nuevo secretario general se hizo el harakiri político en noviembre. Una derrota sin paliativos. Dolorosa y profunda. El peor resultado político del PSOE. Pero luchó. Hasta el último minuto. Se enfrentó a Rajoy sabiendo que en el mejor de los casos, la mayoría absoluta del Partido Popular no sería holgada. Y eso tiene su recompensa. Tiene su valor. Los delegados socialistas así lo han expresado.

Se abre ahora un periodo incierto. ¿Puede ser candidato a la presidencia del Gobierno alguien que estará ya en edad de jubilarse? ¿Será el candidato o candidata a las elecciones generales de 2015 alguien que ocupe ahora un escaño en el Congreso de los Diputados? La épica del sacrificio se esfuma para la candidata que afirmó no presentarse “para gestionar una travesía en el desierto”, sino que quería liderar el PSOE para llevarlo de nuevo al gobierno. Seguramente, no lo hará ella. Un sacrificio sin recompensa.