Menos butacas en el cine de Tomás Gómez

Menos butacas en el cine de Tomás Gómez

Solo la victoria en las primarias le permitió tomar impulso en las encuestas. Un salto insuficiente que apenas le acercó a su contrincante. Tomás Gómez no ha despegado desde que ejerciera como candidato a arrebatar la presidencia a Esperanza Aguirre. Tampoco lo hizo tras su victoria en las primarias. Las encuestas siguen mostrando esa situación y su campaña para llegar a la Real Casa de Correos parece corroborarlo. ¿Quiere el PSM ganar las elecciones?

Son solo una muestra de la realidad. Nunca la substituyen. Pero marcan tendencias claras. Las encuestas gustan a quien las lidera y desdeñadas por las que no muestran el resultado esperado. Tomás Gómez hace lo mismo con ellas. Tal y como declaró, “Si fuera por las encuestas no hubiera sido alcalde de Parla ni candidato a la Comunidad de Madrid y no tengo dudas de que seré presidente de Madrid”. Pero la realidad es que ni la Comunidad de Madrid es Parla ni luchar contra Aguirre es igual a hacerlo contra Trinidad Jiménez.

A lo largo de los últimos trece meses, el PSM de Tomás Gómez no ha dejado de caer en intención de voto. Si en abril de 2010 el 34% de los encuestados se mostraba partidario de votar al PSM, en mayo de 2011 lo hacen el 29,1%. Mientras, Aguirre deja atrás los fantasmas de Gürtel y sube en intención de voto, del 48,9% al 53,4%.

Una tendencia negativa

Gómez es un challenger (nombre por el que se conoce, en la política norteamericana, al candidato que pretende desbancar al candidato que ocupa el cargo, el incumbent) que no se lo ha puesto difícil a su incumbent. Su papel se ha visto afectado por el hecho de no tener un escaño en la Asamblea de Madrid y por las características propias de la política de la Comunidad de Madrid, poco seguida por la ciudadanía.

Las encuestas no han dejado de mostrar esa tendencia. Con un candidato desconocido para la mayoría de los madrileños, las primarias sirvieron para ungirlo como candidato y darlo a conocer, pero tras estos meses, la tendencia sigue siendo la misma. Los madrileños y madrileñas no confían ni en Gómez ni en el PSM.

Un líder en horas bajas y una marca que no funciona

Tomás Gómez, que fue el alcalde más votado de España en municipios de 50.000 habitantes, ha recorrido un camino largo y tortuoso hasta las puertas de estas elecciones. Los resultados de su trabajo se notaron en las primarias del PSM: las relaciones tejidas durante meses dieron sus frutos. Pero no ha sido capaz de llevar la pulsión del cambio que propone más allá de esas bases ya fidelizadas. No existe en la Comunidad de Madrid una tendencia al cambio como sí la existía, por ejemplo, en Catalunya antes de los comicios de noviembre o en Galicia en marzo de 2009.

Pero no es solo cosa de Gómez. En el PSM, como en otras comunidades autónomas, el desgaste de la marca socialista hace mella. Quizás aún más en un territorio donde la política nacional y autonómica se confunde a diario. Esperanza Aguirre es la presidenta autonómica con mayor relevancia a nivel nacional y la tendencia negativa del PSOE agudiza las dificultades del PSM para batir al PP en la Comunidad de Madrid.

¿Una mala campaña?

Las primarias fueron un contratiempo. El impulso mediático de Gómez tuvo fecha de caducidad. Y esa piedra en el camino enrareció el ambiente en el feudo socialista. A día de hoy, aún puede notarse. La estrategia del PSM no ha atendido a las dificultades y ha preferido usar un tono triunfalista que puede ser su gran error.

Joseph Napolitan afirma que “una estrategia correcta puede sobrevivir a una campaña mediocre, pero que incluso una campaña brillante puede fallar si la estrategia es errónea”. Los carteles cinematográficos son la muestra.

Tunear carteles de películas famosas con un mensaje político, como herramienta, no es ni bueno ni malo. Consigue notoriedad en los medios pero quizás no sea la mejor manera de llegar a nuevos votantes. Lo que sí es un error es el tono. Gómez se ve en la Real Casa de Correos. Y así lo muestra en público.

Pero las encuestas muestran la tendencia que está asentada en la Comunidad de Madrid. La incoherencia de este sentir general con el tono de triunfo y confianza sale a relucir y esa incoherencia es el gran enemigo de Tomás Gómez.

Gómez no ha conseguido ir “up” en las encuestas. Y parece que los madrileños no le ven el candidato “Invictus”. ¿Le dirá adiós a la condesa? ¿Tendrá menos butacas el cine de Tomás Gómez?

Albert Medrán

administrator

El blog de comunicación de Albert Medrán

3 thoughts on “Menos butacas en el cine de Tomás Gómez”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Un análisis muy interesante de la situación pre-electoral en Madrid. Parece que Esperanza Aguirre es inamovible, y que además tiene un equipo de comunicación que conoce mejor el campo de trabajo que sus contricantes.

  3. Mi comentario no es para la noticia en concreto, sino que no encontré la manera de hacerte llegar algo que a ti que tienes pinta de apreciar las innovaciones políticas te podría parecer de gran interés.

    Es sobre la política en Getafe y de como un partido pequeño como es Vientos del Pueblo esta haciéndose un hueco en internet con una nueva forma de llegar a los ciudadanos.

    Échale un vistazo a este vídeo y a su canal:
    http://www.youtube.com/watch?v=EWblAhX-TWg
    http://www.youtube.com/user/VientosdelPuebloGETA
    Para que te hagas una idea, tienen muchas muchas más visitas que los vídeos de todos los demás partidos juntos.

    Saludos y espero que aunque este no sean el hueco exacto donde decirte esto, te parezca interesante.

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