Crónica de una noche electoral

Hoy se celebra el tercer aniversario de la segunda victoria electoral de José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente, revalidó la confianza de los españoles la noche del 9 de marzo de 2008, tras una primera legislatura marcada por los cambios y la crispación.

Esa noche la pasé en Ferraz, la sede del PSOE, junto a Pau Canaleta. Nuestro amigo Ferran Fernandez-Pintó, seguía la noche electoral desde el cuartel general del PP. Aquella noche, actualicé este blog desde allí, con las impresiones, sensaciones e informaciones que iban llegando. Recupero en este post esas entradas.

No deja de sorprender lo rápido que pasa el tiempo –más, si cabe, en política- y cómo releer hoy, con lo que hemos visto en estos tres años; lo que se dijo y se escuchó en esa sede ese día. Ahí va la crónica de una noche electoral.

18:56. El poder de los trackings

Esta semana ha estado protagonizada por los trackings que El Peròdic d’Andorra ha publicado diariamente, aunque su capacidad de influencia se preveía limitada.

Durante el día de hoy diversas fuentes han informado de nuevos trackings a lo largo de la jornada electoral que dibujan escenarios bastante divergentes entre ellos.

Han circulado algunas encuestas que indican la posibilidad de que el PSOE obtenga la mayoría absoluta, pero otras han sido más precavidas y muestran una victoria más ajustada del partido de Zapatero, en todo caso son rumores que sólo el resultado de las urnas podrá confirmar.

Es posible que el escrutinio empiece por feudos socialistas y acabe en los populares.

Zapatero ya está en Ferraz, recluido en la quinta planta del edificio acompañado de José Blanco. El ambiente en la sede del PSOE es de una cierta confianza y poco a poco algunos simpatizantes se van acercando a la sede, donde los periodistas ya han ocupado sus puestos y empiezan a informar. En menos de una hora, los resultados de los exit-poll.

20:30. El ambiente.

El ambiente es un gran indicador para prever un resultado electoral, las sensaciones, los ánimos cuentan más que cualquier otro indicador. Y por el momento en la sede del PSOE los ánimos están altos. Son varias las personalidades, candidatos y cargos públicos socialistas que muestran su satisfacción y su confianza en los resultados de esta noche.

El portavoz parlamentario Diego López Garrido está en este momento paseando por la planta baja de la sede, conversando con simpatizantes y, aunque su expresión no explique nada, si los resultados no fueran buenos un portavoz no se pasearía por la sede y en medio de periodistas ávidos de información.

Ferran nos informa de las caras de Esperanza Aguirre y Ruiz-Gallardón. Según el amigo Fernández, eran un poema. Nosotros tenemos un margen de maniobra bastante grande, en estos momentos podemos ir a los sets de TV de la entrada de la sede y acercarnos a diversas zonas. La sede del PP tiene los periodistas en la sala de prensa y no les permiten moverse. Rajoy está en la séptima planta con su staff.

En Ferraz, se han abierto las puertas a los simpatizantes a las 19:30 y esperan el cierre de los colegios y la comparecencia de José Blanco.

Las 8. Las encuestas aparecen y Blanco comparece en una sala de prensa llena a rebosar. Primeros pensamientos para la familia de Carrasco y congratulación por la elevada participación, así como valoración positiva de las encuestas que dan al PSOE como ganador de las elecciones generales. Y la sede del PSOE rompe en aplausos.

A las 21:15, nueva comparecencia de Blanco.

21:02. Preguntas sin respuesta.

La espera de los primeros resultados oficiales hace que no podamos dejar de pensar en varias cuestiones que nos rondan por la cabeza. Las encuestas dan una mayoría absoluta al PSOE, o casi mayoría absoluta.

Pero la participación en tradicionales feudos socialistas ha bajado hoy, y en cambio en lugares como Valencia o Madrid, donde el PP tiene un auténtico bastión de votos -esta mañana en el barrio de Salamanca hemos conocido de primera mano que es una marea de votantes azul, con perlas en las orejas y cabellos oxigenados-. ¿Cómo podemos explicar esto? ¿Cómo puede bajar la participación y mejorar resultados si la participación es la clave?

Ferran ha podido hablar con Aleix Vidal-Quadras y le comenta que hay que esperar. Que los resultados se ajustarán a medida que avance la noche y muestra su estupefacción por la cuestión que le planteaba.

Mientras, en la sede socialista se sigue de manera intermitente el recuento en TVE1. Simancas, Trinidad Jiménez y otros dirigentes se mezclan entre los simpatizantes, la calle Ferraz ya está cortado al tráfico y los gritos de «Presidente, presidente» ya se multiplican.

En breves momentos, comparecencia de Blanco.

21:39. En el balcón de Ferraz.

La calle Ferraz ya está cortada al tráfico rodado y cientos de seguidores del PSOE se han acercado a la sede del PSOE para dar ánimos y celebrar la victoria.

«Con talante, España va pa’lante» y «se nota, se Siente, Zapatero presidente» o «donde está la niña de Rajoy» esperan que de aquí a un rato aparezca el presidente a saludar.

El lugar está preparado, justo encima de donde estamos situados. He salido al balcón de Ferraz y la sensación es brutal, aunque haga frío.

Sin embargo, habrá que recordar a los socialistas que falta la mitad de votos por escrutar y que la distancia entre PSOE y PP se va reduciendo…

22:23. Comparecencia.

En esta ocasión vamos un poco perdidos, eso de no poder ver qué pasa en las otras sedes, que dicen los demás líderes… pero tiraremos de manual: es importante hacer las comparecencias en el momento justo, y si puedes, atribuir la victoria a tu candidato.

La Fox lo hizo en las presidenciales de 2000 y hoy José Blanco, con casi media hora de retraso, ha comparecido en la sala de prensa del PSOE para anunciar que, con los datos de las que dispone el partido, el PSOE ha ganado las elecciones. Ha prometido 4 años más de cambio y políticas sociales y que España estará mejor en 2012 que en 2008. También ha anunciado la comparecencia de Zapatero, que ahora esperamos todos.

La sede hierve de actividad, entrevistas, dirigentes que se pasean. Incluso me han entrevistado para Hora Hache y hemos empezado a hacer networking con periodistas italianos.

Sin embargo, el resultado se va ajustando cada vez más, a un 30% a escrutar y el 50% de los votos en Madrid. Rosa Díez entra en el parlamento y se intuye la derrota de ERC, así como la de ICV-IU. Habrá que hacer un análisis con calma los resultados, porque el wifi de la sede del PSOE no nos permite ser tan cuidadosos como quisiéramos.

Hay canapés nuevos…

23:06. Discurso de victoria.

Baja el vicepresidente Solbes a la sala de prensa y comienza una valoración off-the-record de los resultados electorales, se extiende el rumor como la pólvora: Zapatero saldrá a la calle.

Carreras por los pasillos para llegar a la sala de prensa donde, desde las ventanas, sentimos el himno del PSOE. Zapatero se hace de rogar y aparece, como seguramente has visto, con Blanco, López-Garrido, Zerolo, Caldera, Sonsoles…

El Presidente hace un recordatorio a las víctimas del terrorismo de esta legislatura y de todas las víctimas, mientras el público rompe en aplausos.

La jornada, constata, ha tenido una elevada participación. Agradece de «corazón» a los ciudadanos y ciudadanas que han dado una victoria clara al PSOE, a nivel estatal y en Andalucía. Zapatero afirma que no ha fallado a los electores, estos responden diciendo que no está solo.

Zapatero hace referencia a Rajoy y al resto de candidatos, expresando su reconocimiento. Según Zapatero, los españoles han decidido abrir una nueva etapa sin crispación y acuerdo en los asuntos de Estado.

Zapatero quiere profundizar las cosas bien hechas y corregir errores, diálogo social y político, así como el apoyo más amplio posible. Afirma que gobernará para todos pero pensando, ante todo, en los que no lo tienen todo (referencia al primer debate). Gobernará por las aspiraciones de las mujeres, los jóvenes, para las personas mayores, para asegurar el compromiso de España con Europa, la paz y la cooperación al desarrollo.
Gobernará firmemente con la mano extendida.

Hace referencias a la diversidad y la unidad, así como la colaboración.

23:07. Zapatero, presidente

Magnicidios en Madrid: asesinatos de Prim, Canalejas, Dato y Carrero Blanco

Los que vivimos o visitamos Madrid pasamos muy a menudo por lugares que, hace ya varias décadas, marcaron la historia del país. Lo hacemos casi sin darnos cuenta. Quedar con alguien en la Puerta del Sol sin ser conscientes que en ese mismo lugar un presidente del Gobierno fue asesinado. O pararnos en un semáforo en la Plaza de la Independencia, lugar donde el coche de otro presidente fue tiroteado. ¿Quieres saber más de los magnicidios que tuvieron lugar en Madrid?

A lo largo de los siglos XIX y XX, Madrid fue el escenario de los asesinatos de cuatro presidentes del Gobierno. Prim, Canalejas, Dato y Carrero Blanco perecieron en sendos atentados en varios puntos de la capital no demasiado lejos los unos de los otros. La Puerta del Sol, la Puerta de Alcalá, el barrio de Salamanca y Cortes son los escenarios.

Calle Marqués de Cubas: el atentado contra el General Prim

El General Prim, tras ocupar varios cargos políticos, fue presidente del Consejo de Ministros desde junio de 1869 hasta su muerte el 30 de diciembre de 1870. Su llegada a la presidencia del Gabinete se da tras la Gloriosa Revolución de 1868 y fue uno de los máximos valedores de Amadeo de Saboya como Rey de España. De hecho, murió horas antes de la llegada del breve monarca.

El 27 de diciembre de 1870 se terminaron de decidir en las Cortes algunos aspectos relacionados con la Casa Real. Un mes antes, las Cortes habían elegido por mayoría dar la corona de España al duque de Aosta, Amadeo de Saboya, que reinaría bajo el nombre de Amadeo I. Prim abandonó el Palacio de las Cortes, el actual edificio del Congreso de los Diputados, para preparar su viaje a Cartagena para recibir al nuevo rey.

Sobre las 19:30 horas, el General subió a su carruaje y siguió el camino habitual, girando a la izquierda en la calle del Turco, hoy conocida como calle del Marqués de Cubas. En la esquina de esta calle con la Calle Alcalá, en una de las puertas actuales del Banco de España y a escasos metros del Palacio de Buenavista –residencia, por aquel entonces, del presidente-, dos carruajes impedían el paso de la berlina presidencial.

Aprovechando la confusión, tres individuos se acercaron al carruaje y abrieron fuego, hiriendo de gravedad al presidente. Tras el ataque, el carro del presidente pudo seguir por la calle hasta llegar a Alcalá y se dirigió al Palacio. Prim entró por su propio pie y fue atendido por sus heridas. Moriría tres días más tarde a consecuencia de la infección de las mismas.

Puerta del Sol: Canalejas cae abatido

Canalejas ocupó cuatro carteras ministeriales, la presidencia del Congreso de los Diputados y la presidencia del Consejo de Ministros hasta su muerte en 1912. Destacado miembro del Partido Liberal, vivió años políticamente convulsos. Inició una serie de reformas, como el impuesto de consumos, creó el servicio militar obligatorio e intentó dar respuesta a las aspiraciones catalanas con el proyecto de Mancomunidad catalana con Enric Prat de la Riba. Presidió tres gobiernos distintos y tuvo que hacer frente a una sublevación republicana.

Pese a ello, las reformas no pudieron continuar, ya que el 12 de noviembre de 1912, mientras miraba el escaparate de la librería San Martín, fue tiroteado por el anarquista Manuel Pardiñas Serrano. La librería estaba en el número 6 de la Puerta del Sol, donde hoy encontramos una joyería y una efigie del presidente asesinado recuerda el trágico suceso. A las 11:25 horas, el anarquista disparó dos tiros certeros a la cabeza del presidente, acabando con su vida.

Se cree que en realidad el objetivo del asesinato era el rey Alfonso XIII, que debía estar en la Puerta del Sol a esa hora. El asesino de Canalejas trató de huir pero fue perseguido por un policía que le abatió, muriendo también ese día.

Canalejas fue enterrado el 13 de noviembre en el Panteón de los Hombres Ilustres. Con su muerte, el Partido Liberal perdió a su líder, siendo el origen de su fin como partido tras una larga pugna por el liderazgo.

Plaza de la Independencia y el atentado a Eduardo Dato

Nueve años después del asesinato de Canalejas, el presidente Eduardo Dato sufrió otro mortal atentado. Dato, al igual que Canalejas, también fue ministro en varios gobiernos de Su Majestad y presidió el Congreso de los Diputados.

Gobierna desde octubre de 1913 y lo hará hasta su muerte, con un paréntesis de algo más de dos años y medio. Fijó la política de neutralidad de España durante la I Guerra Mundial, accedió a la formación de la Mancomunidad Catalana y aprobó las Juntas Militares. Vivió años socialmente convulsos, con la tensión social como pauta. La recesión posterior a la Gran Guerra y el auge de la lucha del movimiento obrero –el pistolerismo catalán– son el telón de fondo de su asesinato.

El 8 de marzo de 1921, los anarquistas Pedro Mateu Cusidó, Luis Nicolau Fort y Ramón Casanellas Lluch atentaron contra el presidente. Salió, bien entrada la tarde, del Senado que está en la Plaza de la Marina Española, y se dirigió en el coche presidencial hasta su casa en la zona del inicio de la calle Serrano.

Desde las 19 horas, los anarquistas daban vueltas en Cibeles. Esperaban la llegada del coche presidencial. Justo en Cibeles, el coche de Dato siguió su camino hacia la Plaza de la Independencia, mientras el Ministro de Guerra, que iba en el coche trasero, cambiaba de dirección. El coche subía por Alcalá y al llegar a la Puerta de Alcalá debía girar a la izquierda hacia Serrano. Era el recorrido habitual. Los anarquistas identificaron ese momento como el más vulnerable.

Así, a las 19:14 el “Hudson” de color negro con matrícula ARM-121 frenaba y el sidecar de los asaltantes se acercó para disparar al vehículo durante más de dos minutos. Agotaron la munición a gritos de “¡Viva la anarquía!” y escaparon por Serrano hasta Ciudad Lineal con un sidecar Indian de color gris con un motor de 7 cv. El presidente murió en el acto: 18 balas impactaron en el coche. Los tres asesinos se beneficiaron de una amnistía durante la II República.

La operación Ogro: Luis Carrero Blanco y el atentado en Claudio Coello

El del almirante Luis Carrero Blanco es el último magnicidio de la historia de España. Participó en el bando fascista durante la Guerra Civil y fue uno de los hombres de confianza del dictador. Por ello, ocupó varios cargos gubernamentales hasta llegar a la presidencia del Gobierno en 1973, llamado a ser el responsable de continuar la obra del Caudillo tras su inminente muerte.

La “Operación Ogro” de la banda terrorista ETA acabó con su vida en diciembre de 1973, dando lugar a uno de los momentos clave del tardofranquismo, por la trascendencia política del asesinato, así como la espectacularidad del atentado.

Los terroristas alquilaron un semisótano en el 104 de la calle Claudio Coello, en el corazón del barrio de Salamanca. Excavaron un túnel por debajo de la calzada de la calle. Esa operación les permitió colocar los explosivos (unos 100 kg de Goma-2) que estallaron al paso de su coche oficial.

Ese 20 de diciembre, el almirante hizo su recorrido habitual. Salió de su domicilio en el número 6 de la calle Hermanos Bécquer y fue a misa en la iglesia de San Francisco de Borja en el 104 de la calle Serrano, en frente de la embajada americana. A las 9:25 horas, subía al coche tras salir de misa. Minutos más tarde, el coche presidencial saltaba por los aires y se elevaba más de 30 metros hasta llegar a la terraza interior del convento adyacente a la iglesia.

Carrero moría en ese atentado a pocos días de las fiestas navideñas y el mismo día que se iniciaba el proceso 1.001 contra el sindicato clandestino Comisiones Obreras.

Hoy puede encontrarse una placa en memoria del presidente. En el blog de David Martos podéis escuchar un reportaje sobre el asesinato.

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Magnicidios en Madrid en un mapa más grande

Francisco Camps y la esquizofrenia popular

Creo que el marketing y la comunicación política tienen límites. Deben tenerlos. Si no, los profesionales de la comunicación corremos el riesgo de ser cómplices del engaño y la burla a la sociedad. El acto de firma del manifiesto del PP para comprometerse a una gestión austera, reformista y limpia de prácticas corruptas, es eso. Más si quien lo forma es un candidato y presidente de una comunidad autónoma imputado por un delito continuado de cohecho.

La coherencia es la base, no ya de la comunicación política, sino de una carrera política. Un líder debe ser siempre coherente. Ayer Camps no lo fue. Firmó un manifiesto en el que se comprometió a ser transparente. ¿Es transparente un presidente con continuadas ausencias en las sesiones de control en las Corts Valencianes, con un control y censura férreos de la televisión pública Canal 9 y líder que se niega sistemáticamente a responder las preguntas de los periodistas?

Camps se comprometió con un nuevo marco que permita los enjuiciamientos rápidos. Pese a ello, no duda en usar las triquiñuelas legales de sus abogados o beneficiarse de un juez amigo que demoró su proceso.

El president de la Generalitat Valenciana y el resto de líderes autonómicos del PP se comprometieron a luchar contra todas estas prácticas corruptas. Pese a ello, se negaron a recoger las 75.000 firmas de Avaaz y Actuable que pedían que las listas electorales de todos los partidos políticos estuvieran libres de políticos corruptos e imputados por casos de corrupción. El president Camps se comprometió a algo que no ha hecho: renunciar a su candidatura.

Pese a ello, los juegos de comunicación y de estrategia apuntalan una práctica dañina para nuestra sociedad. Líderes como el que tiene todos los números de ser el próximo timonel de España, Mariano Rajoy, o la que puede ser presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, no han escatimado palabras sobre la “dignidad” de Francisco Camps. El mismo que firma lo que debería condenarle al ostracismo político. Sufren una auténtica esquizofrenia popular.

Votos que absuelven

Pese a ello, Francisco Camps ganará las elecciones del próximo 22 de mayo si atendemos a las encuestas. Algunas apuntan que podría llegar a los 60 diputados, pasando de los 54 actuales -4 por encima de la mayoría absoluta-. De esta manera, Camps obtendría casi una mayoría cualificada. ¿Absuelven los votos la imputación de cohecho por haber recibido trajes por valor de 14.000 euros de la trama de corrupción Gürtel?

En el plano legal, es evidente que no. Pero en el plano político, Camps no está sintiendo la presión ni la indignación ciudadana que debería notarse en las calles. Algunos dirán que “solo” son 14.000 euros. Cuando un político acepta regalos así de una trama que, además, regaló coches deportivos a familiares de destacados líderes populares, relojes de lujo, etc. es para ponerse a temblar. Parece que los ciudadanos de la Comunitat Valenciana, en su derecho democrático, no opinan lo mismo.

Muchos preferirían que Camps no fuera el candidato, pero lo votarán igual. Como comentábamos en julio de 2009, si eres partidario de Camps (o del PP) tu cerebro te ordenará que le votes. Per llogar-hi cadires.Y la foto, pornográfica.

Hillary Clinton: los derechos de la mujer son derechos humanos

El próximo martes conmemoraremos el Día de la mujer trabajadora. El 8 de marzo es una fecha señalada en el recuerdo de todas aquellas mujeres que se enfrentaron al cambio imposible para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos, especialmente en el laboral.

Esa lucha no terminó hace décadas. No es una vieja reivindicación. El propio presidente Obama tuvo que dedicarle una mención en su discurso de aceptación de la nominación: “And now is the time to keep the promise of equal pay for an equal day’s work, because I want my daughters to have exactly the same opportunities as your sons.”

En España, hemos visto como la igualdad, pese a los ataques conservadores que han sido ejemplos del más recalcitrante machismo, ha dominado la agenda. Pasos polémicos como la paridad en listas electorales, han contribuido a que nuestras instituciones se acerquen a un equilibrio entre hombres y mujeres. Pese a ello, sigue existiendo un techo de cristal para las mujeres en los consejos de administración y los puestos directivos en las empresas. En el reportaje de El País Semanal titulado “Retratos del poder”, sobre las diez grandes empresas españolas, veíamos en las fotografías a 89 directivos. Solo 8 eran mujeres.

Queda mucho por hacer. Por eso, hoy recordamos un discurso de una de esas mujeres, Hillary Clinton, que han dado una sensibilidad diferente a la política y que han luchado por la igualdad de derechos desde muy joven. Hoy es Secretaria de Estado de los Estados Unidos y en 1995, cuando era primera dama, dirigió este discurso en la 4th Conference on Women de las Naciones Unidas:

«It is time for us to say here in Beijing, and for the world to hear, that it is no longer acceptable to discuss women’s rights as separate from human rights.»

«Thank you very much, Gertrude Mongella, for your dedicated work that has brought us to this point, distinguished delegates, and guests:

I would like to thank the Secretary General for inviting me to be part of this important United Nations Fourth World Conference on Women. This is truly a celebration, a celebration of the contributions women make in every aspect of life: in the home, on the job, in the community, as mothers, wives, sisters, daughters, learners, workers, citizens, and leaders.

It is also a coming together, much the way women come together every day in every country. We come together in fields and factories, in village markets and supermarkets, in living rooms and board rooms. Whether it is while playing with our children in the park, or washing clothes in a river, or taking a break at the office water cooler, we come together and talk about our aspirations and concern. And time and again, our talk turns to our children and our families. However different we may appear, there is far more that unites us than divides us. We share a common future, and we are here to find common ground so that we may help bring new dignity and respect to women and girls all over the world, and in so doing bring new strength and stability to families as well.

By gathering in Beijing, we are focusing world attention on issues that matter most in our lives — the lives of women and their families: access to education, health care, jobs and credit, the chance to enjoy basic legal and human rights and to participate fully in the political life of our countries.

There are some who question the reason for this conference. Let them listen to the voices of women in their homes, neighborhoods, and workplaces. There are some who wonder whether the lives of women and girls matter to economic and political progress around the globe. Let them look at the women gathered here and at Huairou — the homemakers and nurses, the teachers and lawyers, the policymakers and women who run their own businesses. It is conferences like this that compel governments and peoples everywhere to listen, look, and face the world’s most pressing problems. Wasn’t it after all — after the women’s conference in Nairobi ten years ago that the world focused for the first time on the crisis of domestic violence?

Earlier today, I participated in a World Health Organization forum. In that forum, we talked about ways that government officials, NGOs, and individual citizens are working to address the health problems of women and girls. Tomorrow, I will attend a gathering of the United Nations Development Fund for Women. There, the discussion will focus on local — and highly successful — programs that give hard-working women access to credit so they can improve their own lives and the lives of their families.

What we are learning around the world is that if women are healthy and educated, their families will flourish. If women are free from violence, their families will flourish. If women have a chance to work and earn as full and equal partners in society, their families will flourish. And when families flourish, communities and nations do as well. That is why every woman, every man, every child, every family, and every nation on this planet does have a stake in the discussion that takes place here.

Over the past 25 years, I have worked persistently on issues relating to women, children, and families. Over the past two-and-a half years, I’ve had the opportunity to learn more about the challenges facing women in my own country and around the world.

I have met new mothers in Indonesia, who come together regularly in their village to discuss nutrition, family planning, and baby care. I have met working parents in Denmark who talk about the comfort they feel in knowing that their children can be cared for in safe, and nurturing after-school centers. I have met women in South Africa who helped lead the struggle to end apartheid and are now helping to build a new democracy. I have met with the leading women of my own hemisphere who are working every day to promote literacy and better health care for children in their countries. I have met women in India and Bangladesh who are taking out small loans to buy milk cows, or rickshaws, or thread in order to create a livelihood for themselves and their families. I have met the doctors and nurses in Belarus and Ukraine who are trying to keep children alive in the aftermath of Chernobyl.

The great challenge of this conference is to give voice to women everywhere whose experiences go unnoticed, whose words go unheard. Women comprise more than half the world’s population, 70% of the world’s poor, and two-thirds of those who are not taught to read and write. We are the primary caretakers for most of the world’s children and elderly. Yet much of the work we do is not valued — not by economists, not by historians, not by popular culture, not by government leaders.

At this very moment, as we sit here, women around the world are giving birth, raising children, cooking meals, washing clothes, cleaning houses, planting crops, working on assembly lines, running companies, and running countries. Women also are dying from diseases that should have been prevented or treated. They are watching their children succumb to malnutrition caused by poverty and economic deprivation. They are being denied the right to go to school by their own fathers and brothers. They are being forced into prostitution, and they are being barred from the bank lending offices and banned from the ballot box.

Those of us who have the opportunity to be here have the responsibility to speak for those who could not. As an American, I want to speak for those women in my own country, women who are raising children on the minimum wage, women who can’t afford health care or child care, women whose lives are threatened by violence, including violence in their own homes.

I want to speak up for mothers who are fighting for good schools, safe neighborhoods, clean air, and clean airwaves; for older women, some of them widows, who find that, after raising their families, their skills and life experiences are not valued in the marketplace; for women who are working all night as nurses, hotel clerks, or fast food chefs so that they can be at home during the day with their children; and for women everywhere who simply don’t have time to do everything they are called upon to do each and every day.

Speaking to you today, I speak for them, just as each of us speaks for women around the world who are denied the chance to go to school, or see a doctor, or own property, or have a say about the direction of their lives, simply because they are women. The truth is that most women around the world work both inside and outside the home, usually by necessity.

We need to understand there is no one formula for how women should lead our lives. That is why we must respect the choices that each woman makes for herself and her family. Every woman deserves the chance to realize her own God-given potential. But we must recognize that women will never gain full dignity until their human rights are respected and protected.

Our goals for this conference, to strengthen families and societies by empowering women to take greater control over their own destinies, cannot be fully achieved unless all governments — here and around the world — accept their responsibility to protect and promote internationally recognized human rights. The — The international community has long acknowledged and recently reaffirmed at Vienna that both women and men are entitled to a range of protections and personal freedoms, from the right of personal security to the right to determine freely the number and spacing of the children they bear. No one — No one should be forced to remain silent for fear of religious or political persecution, arrest, abuse, or torture.

Tragically, women are most often the ones whose human rights are violated. Even now, in the late 20th century, the rape of women continues to be used as an instrument of armed conflict. Women and children make up a large majority of the world’s refugees. And when women are excluded from the political process, they become even more vulnerable to abuse. I believe that now, on the eve of a new millennium, it is time to break the silence. It is time for us to say here in Beijing, and for the world to hear, that it is no longer acceptable to discuss women’s rights as separate from human rights.

These abuses have continued because, for too long, the history of women has been a history of silence. Even today, there are those who are trying to silence our words. But the voices of this conference and of the women at Huairou must be heard loudly and clearly:

It is a violation of human rights when babies are denied food, or drowned, or suffocated, or their spines broken, simply because they are born girls.

It is a violation of human rights when women and girls are sold into the slavery of prostitution for human greed — and the kinds of reasons that are used to justify this practice should no longer be tolerated.

It is a violation of human rights when women are doused with gasoline, set on fire, and burned to death because their marriage dowries are deemed too small.

It is a violation of human rights when individual women are raped in their own communities and when thousands of women are subjected to rape as a tactic or prize of war.

It is a violation of human rights when a leading cause of death worldwide among women ages 14 to 44 is the violence they are subjected to in their own homes by their own relatives.

It is a violation of human rights when young girls are brutalized by the painful and degrading practice of genital mutilation.

It is a violation of human rights when women are denied the right to plan their own families, and that includes being forced to have abortions or being sterilized against their will.

If there is one message that echoes forth from this conference, let it be that human rights are women’s rights and women’s rights are human rights once and for all. Let us not forget that among those rights are the right to speak freely — and the right to be heard.

Women must enjoy the rights to participate fully in the social and political lives of their countries, if we want freedom and democracy to thrive and endure. It is indefensible that many women in nongovernmental organizations who wished to participate in this conference have not been able to attend — or have been prohibited from fully taking part.

Let me be clear. Freedom means the right of people to assemble, organize, and debate openly. It means respecting the views of those who may disagree with the views of their governments. It means not taking citizens away from their loved ones and jailing them, mistreating them, or denying them their freedom or dignity because of the peaceful expression of their ideas and opinions.

In my country, we recently celebrated the 75th anniversary of Women’s Suffrage. It took 150 years after the signing of our Declaration of Independence for women to win the right to vote. It took 72 years of organized struggle, before that happened, on the part of many courageous women and men. It was one of America’s most divisive philosophical wars. But it was a bloodless war. Suffrage was achieved without a shot being fired.

But we have also been reminded, in V-J Day observances last weekend, of the good that comes when men and women join together to combat the forces of tyranny and to build a better world. We have seen peace prevail in most places for a half century. We have avoided another world war. But we have not solved older, deeply-rooted problems that continue to diminish the potential of half the world’s population.

Now it is the time to act on behalf of women everywhere. If we take bold steps to better the lives of women, we will be taking bold steps to better the lives of children and families too. Families rely on mothers and wives for emotional support and care. Families rely on women for labor in the home. And increasingly, everywhere, families rely on women for income needed to raise healthy children and care for other relatives.

As long as discrimination and inequities remain so commonplace everywhere in the world, as long as girls and women are valued less, fed less, fed last, overworked, underpaid, not schooled, subjected to violence in and outside their homes — the potential of the human family to create a peaceful, prosperous world will not be realized.

Let — Let this conference be our — and the world’s — call to action. Let us heed that call so we can create a world in which every woman is treated with respect and dignity, every boy and girl is loved and cared for equally, and every family has the hope of a strong and stable future. That is the work before you. That is the work before all of us who have a vision of the world we want to see — for our children and our grandchildren.

The time is now. We must move beyond rhetoric. We must move beyond recognition of problems to working together, to have the comment efforts to build that common ground we hope to see.

God’s blessing on you, your work, and all who will benefit from it.

Godspeed and thank you very much.»

Listas limpias de corruptos

«Esquilo y sus contemporáneos griegos creían que los dioses envidiaban el éxito de los hombres y enviaban una maldición en forma de hibris contra una persona en el punto álgido de su poder; una pérdida de la razón que al final causaría su caída. Hoy en día, no damos tanto crédito a los dioses. Preferimos llamarlo autodestrucción.»
Nixon-Frost

La corrupción política es intolerable. No hay medias tintas. No tiene colores. Da igual de dónde venga: es dañina para nuestra sociedad. Es tan intolerable como los intentos de esconderla. No se puede ser permisivo con los que se extralimitan en el ejercicio de la representación de todos. Tampoco con los que intentan, a través de la comunicación, evitar que los culpables sean responsables de sus hechos.

La hemeroteca es rica para estas cosas: repleta de casos, declaraciones y cierres en falso de casos de corrupción. Miles de frases y declaraciones de aquellos políticos que cubren a sus compañeros. La España socialista de los 90 dio ejemplos muy claros de esa impunidad. Como la trama Gürtel, que pone de manifiesto obscenidades que a muchos nos cuesta comprender. Camps, sin ir más lejos, ese “hombre honrado” que negó haber recibido unos trajes de miles de euros gratis, para luego aceptarlo y ahora estar imputado.

Yo no quiero esperar a la autodestrucción a la que se refiere Reston, el personaje de la obra de teatro de Peter Frost. Me gustaría ver como los partidos expulsan a esos políticos corruptos de sus listas. Me gustaría ver como ningún profesional de la comunicación se presta a encubrirlos. Por ello, he apoyado esta petición de Actuable.

Lo consiguieron en Brasil. Con un 25% de los parlamentarios investigados por corrupción, la masiva campaña online dio resultados. Se aprobó una ley que prohibía que los políticos condenados pudieran participar en las elecciones. Sin los más de 2.000.000 de firmas y las 500.000 acciones online, un Congreso con políticos corruptos en sus escaños no lo hubiese aprobado. Ficha Limpia, la mayor revolución política online del país, lo consiguió gracias a Avaaz.

Ahora, Actuable ha convencido a Avaaz de que le apoye en esta acuciante necesidad de la vida política española: limpiar las listas electorales. La fiesta de la democracia no puede verse mancillada por aquellos que se lucran con ella. Ya sea con trajes, coches de lujo, relojes o bolsas de basura llenos de billetes. Por ello, la petición exige a los partidos que los expulsen de esas listas y las mantengan limpias. Listas libres de corruptos. Libres de la hibris de los dioses. Y yo la apoyo.