Francisco Camps y la esquizofrenia popular

Creo que el marketing y la comunicación política tienen límites. Deben tenerlos. Si no, los profesionales de la comunicación corremos el riesgo de ser cómplices del engaño y la burla a la sociedad. El acto de firma del manifiesto del PP para comprometerse a una gestión austera, reformista y limpia de prácticas corruptas, es eso. Más si quien lo forma es un candidato y presidente de una comunidad autónoma imputado por un delito continuado de cohecho.

La coherencia es la base, no ya de la comunicación política, sino de una carrera política. Un líder debe ser siempre coherente. Ayer Camps no lo fue. Firmó un manifiesto en el que se comprometió a ser transparente. ¿Es transparente un presidente con continuadas ausencias en las sesiones de control en las Corts Valencianes, con un control y censura férreos de la televisión pública Canal 9 y líder que se niega sistemáticamente a responder las preguntas de los periodistas?

Camps se comprometió con un nuevo marco que permita los enjuiciamientos rápidos. Pese a ello, no duda en usar las triquiñuelas legales de sus abogados o beneficiarse de un juez amigo que demoró su proceso.

El president de la Generalitat Valenciana y el resto de líderes autonómicos del PP se comprometieron a luchar contra todas estas prácticas corruptas. Pese a ello, se negaron a recoger las 75.000 firmas de Avaaz y Actuable que pedían que las listas electorales de todos los partidos políticos estuvieran libres de políticos corruptos e imputados por casos de corrupción. El president Camps se comprometió a algo que no ha hecho: renunciar a su candidatura.

Pese a ello, los juegos de comunicación y de estrategia apuntalan una práctica dañina para nuestra sociedad. Líderes como el que tiene todos los números de ser el próximo timonel de España, Mariano Rajoy, o la que puede ser presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, no han escatimado palabras sobre la “dignidad” de Francisco Camps. El mismo que firma lo que debería condenarle al ostracismo político. Sufren una auténtica esquizofrenia popular.

Votos que absuelven

Pese a ello, Francisco Camps ganará las elecciones del próximo 22 de mayo si atendemos a las encuestas. Algunas apuntan que podría llegar a los 60 diputados, pasando de los 54 actuales -4 por encima de la mayoría absoluta-. De esta manera, Camps obtendría casi una mayoría cualificada. ¿Absuelven los votos la imputación de cohecho por haber recibido trajes por valor de 14.000 euros de la trama de corrupción Gürtel?

En el plano legal, es evidente que no. Pero en el plano político, Camps no está sintiendo la presión ni la indignación ciudadana que debería notarse en las calles. Algunos dirán que “solo” son 14.000 euros. Cuando un político acepta regalos así de una trama que, además, regaló coches deportivos a familiares de destacados líderes populares, relojes de lujo, etc. es para ponerse a temblar. Parece que los ciudadanos de la Comunitat Valenciana, en su derecho democrático, no opinan lo mismo.

Muchos preferirían que Camps no fuera el candidato, pero lo votarán igual. Como comentábamos en julio de 2009, si eres partidario de Camps (o del PP) tu cerebro te ordenará que le votes. Per llogar-hi cadires.Y la foto, pornográfica.

Albert Medrán

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El blog de comunicación de Albert Medrán

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