Lo que dice Sinde cuando calla (anatomía de un instante)

“Me gusta cuando callas, porque estás como ausente”. Cuando Neruda escribió estos versos no se refería a la ministra de Cultura ni al poder de la comunicación no verbal. El pasado domingo, cuando Álex de la Iglesia dirigía su último discurso como presidente de la Academia de las artes y las ciencias cinematográficas de España en la gala de los Goya, la ministra de Cultura hizo todo menos estar ausente cuando callaba. Al contrario, sus gestos, sus miradas y sus manos dijeron mucho.

De hecho, ver el discurso de Álex de la Iglesia sin sonido es una experiencia única que pone de manifiesto el poder de la comunicación no verbal. Ese poder que la escuela de comunicación de Palo Alto no dudó en calificar como el 80% de la importancia en un mensaje.

Así, si observamos con detenimiento el lenguaje corporal de los protagonistas en un discurso tan esperado, encontramos interesantes apreciaciones que comunican tanto o más que el mensaje oficial. Porque no lo olvidemos, el contexto es el que marca la tensión del momento. De hecho, recapitulemos algo para aquellos que no han seguido con demasiada profundidad la crisis abierta entre la ministra y el presidente de la Academia.

Cuando el Congreso de los Diputados rechazó las enmiendas a la Ley de Economía Sostenible conocidas como “Ley Sinde” por la mayoría de la población, Álex de la Iglesia había iniciado ya un contacto a través de su Twitter con los internautas sobre la situación del cine, las descargas, los derechos de autor… Incluso llegó a convocar una reunión en la Academia con líderes de opinión de la Red para conocer sus puntos de vista. La experiencia generó que cambiara de opinión: era necesario incluir más puntos de vista en la toma de decisiones.

Eso chocó con la ministra. Tanto, que tras la aprobación en el Senado de la “Ley Sinde”, el presidente anunció su dimisión tras la gala de los Goya. Protocolariamente, el presidente y la ministra se sentarían juntos toda la gala, así que el momento y el discurso tenían un especial interés.

Así, llegamos al momento álgido. No de la gala, sino de la polémica. La megafonía anuncia al presidente de la Academia. Entra en escena y se sitúa tras el atril. Empieza el discurso y con ello, el espectáculo de lo que dicen los protagonistas sin decir nada.

Ángeles González-Sinde

La ministra sabe que va a ser vista. Que las miradas se van a posar sobre ella. Por ello, justo cuando Álex de la Iglesia empieza su discurso mira rápidamente su vestido y su escote. Todo está en su sitio. Acto seguido, levanta el mentón y junta las yemas de los dedos. Durante todo el discurso las manos serán la clave que nos dará mucha información: en realidad está tensa y aunque su semblante no cambie mucho durante el discurso, sus manos serán el modo de descargar esa tensión.

Yemas juntas, dedos entre cruzados, siempre haciendo la punta de una lanza, hacia arriba, cerca del mentón. Acentúa su imagen altiva, de superioridad. Fija la mirada.

A medida que avanza el discurso, sube la mirada en varias ocasiones, al infinito, para volver a fijarla en De la Iglesia. Aunque nos hemos propuesto ver el discurso sin sonido, queremos saber porqué esboza una media sonrisa y mira a su izquierda, como buscando la complicidad de alguien. El presidente acaba de decir que “Internet es el presente”.

La ministra mantendrá una media sonrisa perenne en todo el discurso y finalmente, aplaudirá. No de forma fervorosa, pero aplaudirá.

Alex de la Iglesia

De la Iglesia no usa teleprompter. Lee el discurso. Por ello, su lenguaje no verbal está muy condicionado por esa situación. Pese a ello, empieza su discurso con las dos manos sobre el atril, con fuerza. Cabizbajo, ceño fruncido, concentrado en lo que hace. Le pone tensión y escenifica ese enfado. Aunque parece que coja carrerilla para soltar una buena retahíla de argumentos.

A partir de ese momento, empieza un movimiento ascendente y rítmico al contornear la cara. Lo hará cada vez que suba la mirada del papel y la fije en el público. Si ponemos la voz al vídeo veremos que lo hace en los mensajes clave.

Solo sonríe en un par de ocasiones: cuando se refiere a su sucesor y cuando afirma que ha creado una crisis. Le falta empatía con el público, pero su semblante comunica seriedad, credibilidad y le da tensión al momento.

Leire Pajín

La ministra de Sanidad fue pillada por las cámaras al finalizar el discurso en un gesto que ha generado mucho ruido. Un gesto de alivio, de “por fin termina este rollo”. Su cara muestra aburrimiento. Si analizamos bien el vídeo observamos como minutos previos a ese gesto, la ministra hurga en su bolso, distraída.

Elena Salgado

De los pocos planos que nos acercan a la vicepresidenta, vemos como juega nerviosamente con sus gafas. ¿Nerviosismo por lo incómodo del momento o juego por aburrimiento?

Actores

Encontramos diferencias entre ellos. Bardem, que es enfocado dos veces, muestra un semblante serio e interesado. Terele Pávez muestra conformidad con lo expresado por Álex de la Iglesia cuando la vemos aplaudir con fervor y mientras asiente con la cabeza. En cambio, el más interesante es el gesto de Icíar Bollaín, la persona que substituirá a De la Iglesia. Aguanta el tipo, desafiante. Tiene una media sonrisa que es difícil de interpretar… aunque no parece estar del bando del orador.

Pongamos el volumen y escuchemos el discurso de Álex de la Iglesia. Dijo mucho. Pero tanto o más dijeron los ministros y los actores con algo que no podían controlar: lo que sentían y expresaban con su rostro.

Albert Medrán

administrator

El blog de comunicación de Albert Medrán

4 thoughts on “Lo que dice Sinde cuando calla (anatomía de un instante)”

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  2. Me a gustado mucho tu análisis. Yo también lo habia hecho, y pienso que tienes toda la razón, en este caso, el lenguaje no verbal nos ofrece mucha mas información que el verbal. La verdad, la tensión de la situación se podía sentir, respirar. Alex De La Iglesia, pese a leer su discurso, lo llevaba bien preparado, intentó en todo momento enfatizar, pausar y resaltar lo que le interesaba, semblante serio, convencido y contundente, no exento de nerviosismo y tensión reflejado en los balanceos corporales . Mano en el bolsillo para protegerse o “esconder” la tension. Mirada a los presentes bien estudiada intentando conciliar, acercar….pero quizas, forzado, estudiado..
    Sinde. Un detalle que me llamó la atención.. Cuando esconde la mano unos segundos bajo el vestido, un intentar mantener el tipo sabiendo que era el foco de atención de las cámaras, uf, para una persona que destila timidez por todos los poros.. Un momento duro y tenso que se podría en muchos momentos interpretar como altivez cuando levanta su barbilla , lo veo como un mecanismo de defensa y una necesidad de demostrarse que ella tiene razón (en el fondo no sé si está tan convencida.. ).Yo creo que a Sinde, le gustó el discurso de Alex…

  3. Muchas gracias por tu comentario Carmela, tienes toda la razón en ese detalle y en lo que comunica. Sin duda, a veces la mejor manera de ver un discurso es con el volumen a cero ;)

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