Libros para decidir el voto

¿Propuestas o características personales? ¿Ideas o capacidades? ¿Partidos o personas? Estas son algunas de las preguntas que muchos se hacen cuando el espectáculo mediático de las campañas electorales hace acto de presencia. Especialmente sobre la relevancia de unos elementos y otros para ayudarnos a decidir el voto.

Aunque el porcentaje de la parte más racional y de la parte más emocional –al fin y al cabo hablamos de eso- no es una fórmula clara, probada y cerrada; se dan tantas situaciones como personas. Para unos, el valor de las ideas y las propuestas es clave para decidir el voto. Para otros, las percepciones que tiene sobre un determinado candidato pueden ser determinantes para dar o no su voto. Un ejemplo algo casero: mi abuela suele asimilar a ciertos líderes políticos con gente a la que conoce por sus gestos. Si el político le recuerda a alguien que no es de su agrado, ese líder ya puede olvidarse de su voto.

Por ese motivo, no es baladí el esfuerzo que han hecho los líderes catalanes para transmitir algo más que sus propuestas. Me centro en el caso del president Montilla y del líder de la oposición, Artur Mas. Centran casi toda la atención mediática. Lo suyo es un cuerpo a cuerpo de propuestas. Eso sí, no pidan al ciudadano medio –bueno, al menos a ese 65% que sabe la fecha de las elecciones. Al resto mejor ni lo intentamos- que les diga más de tres propuestas electorales…

Ante la dificultad de convencer a más gente por los argumentos, las propuestas, los números, los hechos y las estadísticas, llegar al corazón del votante es una vía que no puede (ni debe) olvidarse. Para ello, las características personales del candidato son el modo de hacer ver al votante que la persona que ocupa –o quiere ocupar- el despacho de la Plaça Sant Jaume lo merece.

Los libros que han sido publicados durante los últimos meses son buena muestra de ello. No han sido autobiografías, sino biografías autorizadas, visiones externas sobre la figura de los dos hombres que se baten en duelo dialéctico estos días.

José Montilla recurrió al periodista Gabriel Pernau. “Descobrint Montilla. El somni català del president de la Generalitat” es la obra que recoge la vida del president a través de decenas de entrevistas a personas, del entorno inmediato del president y de otras personas que a lo largo de su vida han tratado con él.

La intención del libro parece clara: demostrar que tras el hombre gris, callado y tímido, se esconde una persona que siente. Pero lo más importante, poner en valor su historia de superación y sacrificio como contraposición a esa idea extendida que el president de la Generalitat no cuenta con preparación suficiente para el cargo.

El lector de la biografía presidencial descubre una cara amable y escondida de Montilla. Su historia emociona. Los atributos de trabajo, esfuerzo y determinación que destila el libro son los mejores argumentos para rebatir una imagen negativa del político catalán más conocido.

Algo parecido le pasa a Artur Mas. Su designación a dedo por parte del president Pujol en 2001 y las caricaturas que aparecieron de él en los medios –en aquel entonces le pintaban como un robot, frío, impersonal, impuesto- no le ayudaron. Tras su primer triunfo electoral y la imposibilidad de crear gobierno, su relación con Zapatero y el papel de Polònia en la formación de la imagen que muchos catalanes tienen de él –vanidoso, frívolo, pijo y preocupado en demasía por su aspecto físico-, Mas se presenta como el líder con grandes cualidades que no acaba de conectar.

Por eso, el libro de Pilar Rahola, titulado “La màscara del rei Artur” humaniza la figura de Artur Mas. De hecho, pretende desmontar diez mitos urbanos sobre el candidato de CiU, desde su condición de pijo a la relación de Mas con Pujol. Rahola se convierte en la sombra de Mas y accede a entrevistar a personas de su entorno para acabar con esas ideas preconcebidas… o demostrarlas.

Rahola no escurre el bulto de los temas relacionados con la corrupción –tampoco lo hace Pernau- y no duda en preguntar por aquello que más duele, como el hecho de ganar dos veces y no gobernar. De hecho, sorprende la franca rabia de la esposa de Mas, Helena Rakosnik, al hablar de este tema.

Si Pernau construye el relato, la historia del sueño catalán del president, Rahola consigue construir la imagen humana de un líder faltado de ello. El lector descubre que Mas separa familia y compañeros de aventura en la conquista a la Generalitat. Que no es un monigote de los Pujol o que durante el cáncer de su esposa, no falló ni a una de las sesiones. Es especialmente interesante el capítulo dedicado a la relación con el presidente Zapatero y lo pactado en Moncloa

Estos dos libros son obras para convencer. Para seducir. Para proyectar una imagen de liderazgo en quién los lee. Descubrir las virtudes de aquellos que deben decidir. Sí, las propuestas son la ruta… pero a todos nos gusta conocer quien está al volante. Lo que piensa y lo que siente. Libros que a más de uno le podrían ayudar a decidir el voto.