Artur Mas come con bloggers

“Nos quitamos la americana, ¿no?” Artur Mas rompe el hielo ante una audiencia de bloggers políticos y miembros del colectivo de apoyo al candidato “Absolut Mas”. “Si no os importa, claro” sigue el candidato, justo antes de pedirnos que durante esa comida debemos tutearnos. Nada de formalidades. Pese a ello, no deja de ser algo raro el hecho de estar compartiendo mesa con quién tiene todos los números de ser el próximo presidente de la Generalitat de Catalunya.

Se le ve algo agotado. Lleva con él un resfriado que parece que no le abandona desde hace algo más de dos semanas. Algunos miembros de su equipo comparten síntomas. La campaña electoral es dura. Se marca un objetivo: conservar la voz. Le esperan dos semanas frenéticas. Pero como buen político que es, no podrá estar callado mucho tiempo. Se le nota con ganas de explicar sus planes. Su proyecto.

El encuentro es una franca entrevista. Aunque la mayoría de los asistentes son personas cercanas a Convergència i Unió, los que no somos una minoría, el debate no se produce en términos excesivamente partidista. Eso no quita que las críticas a la fórmula que ha gobernado Catalunya durante los últimos siete años no sea dura. Pero antes de centrarse en el diagnóstico de la Catalunya actual, Mas se pierde en una reflexión sobre la independencia de Catalunya.

Los organizadores del evento le preguntan si han hecho bien en apoyarle. Si les llevará a un estado propio. Mas responde que él, en esto, es realista. Que no promete nada. Cita la población, los números de los que podrían apoyar la independencia… y de los que no. De las raíces españolas de muchos catalanes. No quiere prometer algo muy difícil de cumplir. Pero hará lo posible.

La conversación cambia de rumbo y nos quedamos en la economía. Mas habla de tsunami. Según el candidato, Catalunya está al borde del colapso. Y se imagina como George Clooney en la “Tormenta Perfecta”, sólo ante el peligro, debiendo decidir cómo mover el timón y hacia donde llevar el barco. Su plan pasa por poner en marcha tres acciones:

  1. Ordenar la casa. O lo que es lo mismo, austeridad en el gasto. “Ataban los perros con longanizas”, llegará a decir Mas del actual Gobierno.
  2. Hacer lo posible para que la economía crezca. “Eso lo deben hacer las empresas”, comenta.
  3. Conseguir más recursos en Madrid.

Precisamente ese punto nos lleva a un debate interesante: ¿cómo conseguir un concierto económico como el vasco? ¿Cómo gestionar las tensiones con Madrid? Y ahí, sin muchas respuestas claras, Mas nos pregunta qué debería hacer CiU si como contrapartida por el concierto, Zapatero –o Rajoy, quién sabe- les ofreciera entrar al Gobierno. “Con dos ministerios”, cita. Se hace el silencio en la sala. Pregunta incómoda la de Mas. Pero… ¿por qué lo piensa?

Le pregunto al candidato si ante tantos retos y tan pocas soluciones fáciles, ante un panorama tan negro, no debería ser él uno de los que usan el lema de “gent valenta” y qué planes más concretos tiene. El candidato responde y me quedo con la idea que si Mas llega a presidente va a tener un enorme reto ante sí: si hace los recortes de Cameron –le cita, como hizo Rajoy unas semanas-, depende de terceros para conseguir un casi imposible concierto económico y depende de la evolución de la economía; va a necesitar mucha pedagogía para explicarlo al pueblo de Catalunya.

Se acerca la hora del fin de la sesión. Nos pide que mantengamos en secreto algunas declaraciones un tanto polémicas. Plantea la supresión de la sexta hora en la educación primaria y secundaria. Bebe algo de cava para bajar la irritación de su garganta. Se despide y nos agradece la participación. Le vemos gravar en directo una de las entradas de su videoblog –y ahí me quedé con las ganas de saber si será el primer president de la Generalitat con videoblog- y algunos de los asistentes como Pau Canaleta, Francesc Canosa o Trina Milán damos nuestra opinión del acto. Siempre es un lujo tener a un candidato a la presidencia de la Generalitat dispuesto a hablar sin límites de tiempo. Experiencia interesante a tres días del inicio de la campaña electoral.