Guardiola nos cuenta su secreto

La comunicación es gestión de expectativas. En todos los sentidos. En todos los ámbitos. Desde las expectativas generadas por la elección de Obama y la dificultad de contentar a todos a lo que ocurre en la Champions. Dar una salida efectiva a esas expectativas, no es fácil. No es fácil dar con el tono, con la forma adecuada de generar optimismo, sensatez y seguridad al mismo tiempo. Aunque la experiencia de Guardiola pueda darnos algunas claves.

No lo han tenido fácil. No lo tienen fácil. Obama prometió un cambio en Estados Unidos y llegó a hacer lo que nadie creía posible: ganar las elecciones. Guardiola no prometió nada, pero consiguió lo que nadie esperaba: ganar seis de las seis competiciones en las que participaba el Barça el año pasado. Pero tras ello, entran en juego las expectativas.

Al presidente norteamericano se le ha exigido mucho y está sufriendo en sus carnes la dificultad de hacer realidad sus promesas. Pese a ello –y aunque la visión general de la prensa sea negativa- sigue teniendo más apoyos que detractores. Seguramente por la ausencia de un liderazgo opositor, pero mucho tiene que ver su proximidad, el cambio de lenguaje y formas y el balance en positivo de su gestión de las emociones.

Guardiola tampoco lo tiene fácil. Tras los éxitos de la temporada pasada, casi se le obliga a repetir los éxitos conseguidos. Por lo pronto, la eliminación en la Copa del Rey no lo hará posible, pero en Champions y en Liga se trabaja en la buena dirección. Y ahí la clave de Guardiola es su constancia y la gestión de esas expectativas. Ni las burdas acusaciones de la trinchera digital terrestre y otros medios deportivos sobre el Villarato ni las presiones de los árbitros pueden con su cometido: centrar al equipo. Gestionar a personas. Motivar a un equipo que no termina en el campo.

Tengo mis dudas de si una eliminación en la Champions podría provocar la abrupta respuesta de los medios más merengues a la eliminación del Real Madrid de Florentino y Cristiano Ronaldo la semana pasada. En ese sentido, la gestión de las expectativas marca la diferencia. Mientras que los del Bernabéu hicieron gala de la prepotencia característica de la época Florentino, en Barcelona Guardiola ponía a todos en su sitio. Lo importante era el partido. Con concentración y humildad. Algo muy catalán: no dir blat fins que és al sac i ben lligat. No se equivocaba el anuncio que Damm dedicó al técnico: la clave de Guardiola es el trabajo bien hecho. Ese es su secreto

El éxito ya es para Guardiola. Pase lo que pase. Nunca en Can Barça los culés nos habíamos sentidos tan orgullosos del equipo. Aunque no gane. El trabajo bien hecho se recompensa. El esfuerzo se premia. Y esa fórmula es la clave del éxito, seas Obama, Guardiola o tu mismo en tu día a día.

Albert Medrán

administrator

El blog de comunicación de Albert Medrán

6 thoughts on “Guardiola nos cuenta su secreto”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Hay algo que no termino de encajar en todo esto… Siempre (desde que yo era pequeño y él capitán del Barça) he sido fan de Guardiola. Dentro y fuera del campo. Y eso, siendo, como soy, madridista. Pero no me termina de encajar esto que escribes, justamente hoy, cuando el barcelonismo ayer cantaba “Sí sí sí, nos vamos a Madrid”. Si Sergio Ramos fue prepotente al decir que ganaría(mos) al Lyon 3-0 (¿qué querían que dijese, que íbamos a perder?) qué calificativo se le puede aplicar a una afición que se salta dos rondas enteras de Champions y se coloca ya en la final?
    Sí, es cierto, Guardiola no tiene culpa de lo que cante la afición. Pero tampoco “los del Bernabéu” son todos los madridistas, ni es sólo Florentino ni son los medios merengues. Conceptos que tu mezclas como una sola cosa, cayendo en la misma trampa que denuncias.

  3. Creo que hay una diferencia muy grande entre un técnico que intenta ser modelo para sus jugadores y que esa gestión emocional evita que, el mejor equipo del mundo, base en la prepotencia su manera de ser. Creo que es muy distinto. A años luz de los inputs con los que el propio Florentino ha alimentado a su equipo. Creo que la diferencia, que quizás pueda ser sutil pero de un inmenso calado -y es lo que pretende mostrar el post- es lo que se expone aquí. Mil gracias por tu comentario!

  4. Bueno, entonces las comparación justa debería ser Guardiola con Pellegrini, al que, creo, no le habremos oído pronunciar jamás una palabra más alta que otra y al que, por cierto, todavía no han expulsado de un terreno de juego, como si le ha pasado a Pep en varias ocasiones ya.
    Y si quieres, luego comparamos la prepotencia de Laporta y Florentino.

  5. Sería justo hacerlo, sí, pero por las naturalezas bien distintas de ambos clubes, el que lleva el peso en el Barça es Guardiola -porque Laporta ya sabemos en qué está más preocupado- mientras que en el Madrid es Florentino. Mientras que el FCB es el Barça de Guardiola, el Real Madrid es el Madrid de Florentino. No de Pellegrini. No sé si entiendes por donde voy. No me refiero a responsabilidades, sino a percepciones…

    Ah, como habrás leído ya en más de una ocasión en este blog, no creo que pueda defenderte que Laporta no es prepotente…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *