Discurso de Emmeline Pankhurst por el derecho a voto femenino

La británica Emmeline Pankhurst fue una de las fundadoras del movimiento de las sufragistas británicas. Dedicó su vida a hacer real algo que hoy es normal en los países democráticos: la igualdad de derechos de hombre y mujeres en el voto.

En 1914 se dirigió uno de sus discursos más famosos en Hartford, Connecticut, Estados Unidos. En ese discurso, del que reproducimos una parte a continuación, Pankhurst se presentaba como un soldado y un prisionero que había abandonado temporalmente el campo de batalla.

Gracias a personas como Pankhurst, a su devoción, su liderazgo, su visión y sus sacrificios, muchas desigualdades se superaron. Una inspiración, sin duda, para tantas otras barreras que se erigen en nuestro mundo actual.

“No tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas”

No he venido aquí como abogada defensora, porque sea cual sea la posición que ocupe el movimiento por el sufragio en los Estados Unidos de América, en Inglaterra no se trata ya de defenderlo, el movimiento es ya parte de la vida política. Se ha convertido en el tema de la revolución y la guerra civil, y así que esta noche no estoy aquí para defender el sufragio femenino. Las sufragistas estadounidenses pueden hacer eso perfectamente. Estoy aquí en calidad de soldado que ha abandonado temporalmente el campo de batalla a fin de explicar -parece extraño que tenga que ser explicado- qué es la guerra civil cuando ésta la libran las mujeres. No sólo estoy aquí como un soldado temporalmente ausente del campo en la batalla; estoy aquí – y eso, creo, es lo más extraño de mi presencia- estoy aquí como una persona que, de acuerdo a lo que han decidido los tribunales de justicia de mi país, no tiene ningún valor para la comunidad; debido a mi estilo de vida se ha juzgado que soy una persona peligrosa, bajo pena de trabajos forzados en una prisión. Por tanto, algún interés debe tener escuchar a una persona tan peculiar como yo. Seguro que muchos de vosotros pensáis que no tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas. […]

Quiero decir a las personas que no creen que las mujeres podamos tener éxito, que hemos llevado al gobierno de Inglaterra a su situación actual y por tanto tiene que enfrentarse a esta alternativa: o las mujeres mueres u obtienen el derecho a voto. Les pregunto a los hombres norteamericanos que están en esta reunión, qué pensarían si vivieran una situación parecida en su Estado; ¿Mataríais a esas mujeres o les daríais la ciudadanía, mujeres a las que respetáis, mujeres que sabéis que han vivido vidas útiles, mujeres a las que conocéis, aunque no sea personalmente? Mujeres que buscan la libertad y el poder para desempeñar un útil servicio público. Bueno, sólo existe una respuesta a esta alternativa; sólo existe una salida, a menos que estéis dispuestos a retrasar el avance de la civilización dos o tres generaciones; debéis otorgar el derecho de voto a esas mujeres. Ése es el resultado de nuestra guerra civil.

Discurso completo (en inglés)

Fragmento extraído de “Palabras que cambiaron el mundo. 50 discursos que han hecho historia”

Albert Medrán

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El blog de comunicación de Albert Medrán

2 thoughts on “Discurso de Emmeline Pankhurst por el derecho a voto femenino”

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  2. Considero importante aunque lamentable el recordar a los extremos a los que se debe ir para lograr objetivos tan inentendibles como el que la mujer no haya sido tomada en cuenta desde un pricipio para cosas que nos son propias. Lo mas descabellado es aún que en este siglo sigamos siendo el blanco de la marginación machista politica al punto de no reconocernos ( como es el caso de Venezuela) la paridad de genero en postulaciones de elección popular y más. Si los gobiernos? comunistas tan entrados en el intelectualismo? como el caso mi país Venezuela, se vanaglorian de libertad, que podemos esperar de aquellos que todo lo someten incluyendo las mentes sin consideración. Somos (mujeres) los vientres que germinan la vida, tambièn la mente y la conciencia que los alimenta.

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