Invictus

A finales de mes se estrenará en España una de las películas del año: Invictus. Dirigida por Clint Eastwood y con un cartel de lujo. Morgan Freeman –sólo él podía hacerlo- da vida a Nelson Mandela en una película inspirada en el célebre libro de John Carlin “El factor humano”.

Mejor no os cuento el argumento, para eso tenéis el libro o el trailer, prefiero centrarme en un elemento que está tratado con genialidad en el trailer: inspirar esperanza. No es fácil hacerlo y por la historia, por el personaje –y porque, en el fondo, estamos hablando de cine- en nada nos sentimos dentro de lo que nos cuenta. Quizás la producción de oxitocina cuando nos cuentan una historia de estas características tenga mucho que ver…

Espero poder comentar algo más sobre esta película cuando la estrenen (si alguien tiene entradas para la première, le acompañaré encantado), pero todo apunta a que será una gran lección de liderazgo. Pero no de ese estricto, tradicional, masculino. No. Será una lección de liderazgo emocional, en donde las personas y sus sentimientos son el centro. Aunque se hable de rugby. Será una historia de como un liderazgo basado en la empatía, la esperanza y las emociones son la clave de los imposibles. Como la propia historia reciente de Suráfrica, la victoria del candidato alternativo como Obama o el Barça de las seis copas y el liderazgo emocional de Pep Guardiola.

Que vayan preparando las palomitas…

Albert Medrán

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El blog de comunicación de Albert Medrán

6 thoughts on “Invictus”

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  2. Otra traducción, a ver si os gusta.

    Invictus, William Ernest Henley.
    Traducción Ignacio Almagro

    Aunque la noche me cierne,
    como el negro abismo negra,
    gracias doy al dios que sea
    por mi alma inquebrantable.

    En las garras del destino
    ¡no pestañear!, ni gritar.
    A los golpes del destino
    mi cabeza sangra, erguida.

    Después de la ira y del llanto
    se ve la Sombra segura,
    mas la amenaza del tiempo
    la espero, siempre, sin miedo.

    Ni lo estrecho del camino
    ni las sentencias ni penas.
    Soy capitán de mi alma;
    señor soy de mi destino.

    Traducción Ignacio Almagro

  3. Clint Eastwood, el más grande
    Y si no existiera habría que inventarlo. Por “Gran Torino”. Por “Los puentes de Madison”. Por “Million Dollar Baby”. Y por todas las demás.
    Y ahora por “Invictus”. Maravillosa. Y no sólo por Morgan Freeman (inmenso, por dios, qué actor) ni por Matt Damon (extraordinario, cada día mejor, con esa cara de yanqui mazacote con un corazón de oro) ni siquiera por la dirección (impecable. Es una película preciosa, sin grandes efectos. Nada pretenciosa. Cercana. Amable). Es maravillosa porque, cuando la ves, te olvidas de que es una película para entregarte a una realidad mayor. Una creación inmensa, capaz de conmover, de remover conciencias, de liberar el alma, ¿de cambiar el mundo? Ojalá.
    Es una película buena en el sentido más amplio de la palabra. Buena de bondad. Hecha con buena intención y por una buena causa. Noble. Sin mentiras. Nada sensiblera, pero de un latido incontenible. Apasionada. Con una fe inmensa en el ser humano.
    Eastwood es inmenso. Y no existiera habría que inventarlo. “Invictus” es la peli en la que uno quiere estar: jugando al rugby, siendo guardaespaldas de Nelson Mandela o llevando el botijo en los rodajes. La historia que a uno le gustaría protagonizar, el guión que sueña escribir.
    Porque es una película que se desborda. Que está por encima de Oscars, de críticas, de demagogias, de política, de políticos.
    Porque la historia que cuenta, en sí, es grandiosa y real. Pero si Eastwood no existiera habría que inventarlo: nadie la habría contado mejor.

  4. Es una película muy romántica y emocionante. Clint Eastwood es una persona capaz de vivir el sentimiento humano como algo limpio, cercano y alejado de convenciones sociales. Sentimiento en estado puro, sea el sentimiento que sea. Cuando toca ira, ira tenemos, cuando toca amor, lo transmite por el aire desde la pantalla. En esta película tenemos esperanza, paciencia, afán de superación, amistad, amor….

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