Política online: ¿más difícil que construir Europa?

3452285919_a84330d3efVisité Bruselas cuando faltaban apenas dos meses para las elecciones al Parlamento Europeo que mostraron los estragos de la poca capacidad de movilización en el conjunto de la Unión. Las elevadas tasas de abstención provocaron en los días siguientes a la cita electoral una serie de reflexiones sobre lo que está en manos de políticos y ciudadanos para evitar esa tendencia que poco ayuda a la construcción europea.

Por ello, cuando hace unas semanas confirmé mi asistencia al Seminario de Activismo Político en la Red celebrado ayer en el Parlamento Europeo no pude dejar de pensar que quizás algo se estaba moviendo en la capital europea. Que la reflexión sobre Internet como medio de cambio debía ser uno de los caminos y que alguien lo estaba tomando.

Bajo el liderazgo del MEP Oriol Junqueras, bloggers, periodistas y activistas catalanes, gallegos, vascos, flamencos, escoceses y suecos se reunieron  en una de las grandes salas de la cámara. Las experiencias en estos lugares, así como las de escala europea como el proyecto “Th!ink about it” o incluso el paso del activismo online a la política, claro ejemplo del Partido Pirata, fueron los contenidos del seminario.

Del seminario me quedo con la idea de la construcción. Tanto la compleja realidad comunitaria como el mundo online parecen estar en un tremendo proceso de construcción. Especialmente cuando a lo online le mezclamos la político. De hecho, el paso de la político a lo online se asemeja mucho a la construcción europea: todos sabemos que puede ser muy buena, perseguir grandes ideales y valores democráticos y hacernos la vida más fácil. Pero a veces no sabemos cómo. La construcción como ese reto de futuro, de saber construir identidades digitales políticas altamente efectivas, pero también hacer de la ciudadanía política un ejemplo digital.

Para muchos, Europa o su idea siguen siendo una quimera, un ideal que no siempre se persigue. Cuando se quiere más integración, los Estados ponen trabas. Cuando uno quiere acercarse, su lenguaje y su dificultad de comprensión le obligan a dar un paso atrás. Pero casi todos coincidimos en el enorme espacio de paz, progreso y libertad que el proceso ha creado. Algo similar a lo que está haciendo ya el mundo online, acercar políticos y ciudadanos, hacer de la política un espacio real para rendir cuentas y promover, en la medida de lo posible, una relación más horizontal entre políticos y ciudadanos. Sin duda, el marco del seminario no podía ser mejor.