¿Y si violaran a tu mujer?

“Y la siguiente pregunta es para el señor Rajoy. Señor Rajoy, si su hijo dejara embarazada a su novia con 16 años, ¿aceptaría que ella abortara?”

Imaginemos que en un debate electoral en 2012 el moderador o moderadora preguntara a bocajarro esta pregunta a Mariano Rajoy. Aunque sus posturas lo hayan sido a lo largo de la legislatura, incluso a lo largo de su vida, si no consigue articular una respuesta emocional, sincera, que pudiese hacer cualquier padre o madre.

Aunque quizás, tal y como se plantean los debates electorales en nuestro país, esta pregunta podría aparecer en “Tengo una pregunta para usted”. En este programa ya vimos algo parecido a esa incapacidad de conectar en algunas de las preguntas más complejas… Pero siempre es un riesgo enfrentarse a preguntas tan directas.

Quizás el ejemplo más claro es el de Michael Dukakis, el candidato demócrata que perdió las elecciones ante George Bush en 1988. Dukakis era gobernados de Massachussets y había defendido siempre una postura muy concreta ante la pena de muerte. Contrario a la pena capital, su campaña electoral se vio empañada por un ataque de Bush con el famoso vídeo sobre la historia de Willie Horton, un oscuro episodio de su etapa como gobernador. Willie Horton, un convicto afroamericano por asesinato, gozó de un permiso penitenciario en el que violó y atacó a una pareja. El video, mostraba la que llamaron “política de Dukakis sobre el crimen”.

Así, en el debate presidencial, con el crimen sobre la mesa, el moderador preguntó:

“Governor, if Kitty Dukakis [su mujer] were raped and murdered, would you favor an irrevocable death penalty for the killer?”

Dukakis respondió:

“No, I don’t, Bernard. And I think you know that I’ve opposed the death penalty during all of my life. I don’t see any evidence that it’s deterrent and I think there are better and more effective ways to deal with violent crime”

A partir de ahí, Dukakis desplegó una respuesta pormenorizada de sus razones, con una ausencia total de apelaciones emocionales. Para muchos americanos, la falta de emoción en algo que estremece a cualquiera fue suficiente para retirarle el apoyo. Las encuestas mostraron como su apoyo bajo del 49% al 42%. Había empezado las elecciones con 20 puntos de ventaja sobre Bush.

A veces una sola respuesta puede hacer tambalear toda una carrera política. Dicen que Ted Kennedy no llegó a presidente –entre otras cosas- porque no supo responder a la pregunta de por qué quería ser presidente.

Quizás por ello, los políticos tienen tanto miedo a ser preguntados. Pero a veces, hablar desde el corazón puede ser la mejor respuesta.

Albert Medrán

administrator

El blog de comunicación de Albert Medrán

8 thoughts on “¿Y si violaran a tu mujer?”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Sensacional artículo.Yo siempre le he planteado esta pregunta a una amiga del PP: ¿y si supieras que tu hijo nace con una enfermedad de la que los médicos sólo te explican que si nace, dos años después todos sus órgaqnos van a paralizarse lentamente y que va a sufrir una agonía interminable hasta que al final, inevitablemente, muera, aún así, harías sufrir a tu hijo?
    Su respuesta: nadie puede decidir sobre la vida de otro…
    Sin comentarios

  3. ¿Y cual seria la respuesta emotiva a esos planteamientos?

    El problema de los planteamientos extremos es que la respuesta natural tiende a ser extrema, yo no estoy a favor de la pena de muerte, pero cuando ves algun caso real, lo que te piden las tripas es matar a esa gente con tus propias manos.

    ¿Como puede una cosa conjugarse con la otra?

  4. Gracias por vuestros comentarios.

    En el caso de Dukakis, lo que más se echa de menos es que ni pestañée. Le ponen ante un caso extremo y el responde como si fuera un robot. Debería haber dicho algo así como “no puedo plantearme un escenario así sin pensar en el torbellino de emociones que sentiría. La rabia, la impotencia o el odio podrían hacerme creer que quizás su planteamiento es válido, pero eso no me devolvería a mi esposa. Tengo fe en el ser humano y creo en mi modo de entender el sistema judicial. Tengo fe en la justicia y creo que la pena de muerte no nos lleva a ningún lado. Como he defendido toda mi vida”.

    Creo que la respuesta cambia bastante.

    Por cierto, un dato que quizás os interese. Bill Clinton participó en el ensayo del debate y le hizo esta pregunta. Y tenían ensayada una respuesta más emocional… pero Dukakis volvió a la respuesta de datos.

  5. Gran post Albert, pero me surgen entonces una par de preguntas: ¿Ante ese supuesto reaccionaría el electorado español de igual manera que el norteamericano? ¿Es igual de susceptible a las respuestas emocionales? Estos años hemos comprobado como ni ZP ni Rajoy son prodigios de carisma emocional pero ante la situación que planteas, ¿podría el electorado cambiar de partido (recordemos que con todo, el asunto del aborto en España no es ni la mitad de espinoso que la pena de muerte en USA)?

  6. Silvano, gracias por tu comentario compañero!

    Creo que respondería de un modo similar: ante los líderes no esperamos ver otra cosa que una imagen de nosotros mismos, padres, madres, hijos… Si la respuesta parte desde dentro y muestras tus convicciones -o el argumentario que defiende tu partido- desde dentro, podrás mover más voluntades que si no lo haces. Lo que ocurre es que directamente aquí no se hace.

    Sé que es un tostón, pero léete la transcipción de los dos debates ZP-Rajoy. Todo son datos, mensajes para lo racional. Y cuando uno de los dos se torna emocional, Rajoy, sale con la niña y nadie le entiende.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *