Elegir la luna como una nueva frontera

El modulo lunar Eagle se separó del Columbia e inició su aproximación al suelo lunar. A medida que se acercaban, los astronautas observaron con pavor que su velocidad era mayor de la esperada: pasaron 4 segundos antes de lo previsto por las marcas de alunizaje.

Entonces, los controles empezaron a sonar y el señal de alarma se encendió en el modulo y en Houston. Pasaron a controlarlo directamente, cambiando de programa de navegación. Armstrong puso el sistema semi-automático de navegación.

El combustible de aterrizaje casi se agota. En Houston, las uñas brillaban por su ausencia. Un largo alunizaje que terminó con la voz de Aldrin. “Houston, Tranquility Base here. The Eagle has landed”.

Poco faltaba para el primer paseo lunar. Para la famosa frase de Armstrong “un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la Humanidad”. Pero ese viaje lunar, que hoy podemos seguir en un Twitter conmemorativo, empezó mucho antes.

Fue el resultado del sueño de generaciones y generaciones de conquistar el espacio. De poner los pies en la luna y alcanzar las estrellas. Pero sobretodo, fue el resultado de las condiciones que los líderes deben tener: una buena visión de futuro. Y el presidente Kennedy la tuvo.

Debemos pedir a nuestros líderes que nos hagan soñar con las estrellas. Con conquistar lo desconocido. Necesitamos líderes que tengan una visión que no se agote en los 4 años de su mandato. Y Kennedy supo mirar más allá de su abrupto fin de servicio a su país.

Así, JFK – quien, por cierto, es el protagonista de la última campaña publicitaria de los relojes Omega, en conmemoración de esta efeméride- puso en la luna una nueva frontera. Hizo de esa vieja idea de alcanzarla una prioridad, a sabiendas que serían necesarios varios años para el primer paseo lunar de Armstrong. Así, un 12 de septiembre de 1962, 7 años antes del día que hoy festejamos, en Houston, Texas, el presidente explicó en un brillante discurso por qué elegir la luna.

Y JFK la eligió no porque fuera fácil llegar a ella, sino por su dificultad. Porque en superar las dificultades estriba el éxito, no sólo el político, sino el de una sociedad entera. Porque en la superación de los retos, está la unidad y la base del futuro y del desarrollo.

We choose to go to the moon. We choose to go to the moon in this decade and do the other things, not because they are easy, but because they are hard, because that goal will serve to organize and measure the best of our energies and skills, because that challenge is one that we are willing to accept, one we are unwilling to postpone, and one which we intend to win, and the others, too.

Celebramos hoy esa visión. Celebramos hoy el resultado de ese discurso como la muestra que tras la oratoria deben existir ideas, valores y propuestas. Celebramos hoy uno de los momentos más importantes de la historia de la Humanidad, pero aprovecho para reflexionar sobre la necesidad de tener líderes que busquen nuevas fronteras.

Fronteras que no nos deben llevar forzosamente a la luna, que no se plantean en el espacio. Fronteras que pueden (y deben) tener en la tierra su lugar. Fronteras como el fin del hambre, la conquista de derechos. La libertad de la que no todos gozan. Las fronteras cotidianas que no siempre estamos dispuestos a fijar.

Esa visión que, más que nunca en tiempos de crisis, los líderes deben fijar. Y comunicar. Esa visión de la que tan huérfanos nos sentimos, sobretodo en un día como este.

Albert Medrán

administrator

El blog de comunicación de Albert Medrán

6 thoughts on “Elegir la luna como una nueva frontera”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Desde que existe Youtube, uno de los videos que más he visto ha sido el de Armstrong pisando la Luna. Ya dudo un poco si fue verdad o no, pero me gusta creer que así fue, creer que no hay metas para las personas y que todo es alcanzable en la vida, quizás un día yo también la pise!!

    Y si el discurso es impresionante, pero me quedo con el “I have a dream” que Martin Luther King Jr el 28 de agosto de 1963 o el último de Salvador Allende!

    Saludos

  3. Estoy de acuerdo con casi todo lo que dices, pero cuando oiga hablar de líderes me echo a temblar.
    Yo prefiero no tener líderes y tener, en cambio, personas que me facilitan la participación y que son consecuentes con sus ideas y honestas, y me dicen NO cuando piensan que tienen que hacerlo.
    Nada es más eficaz que una dictadura cuando el dictador es honesto, pero es tan difícil conseguirlo. Y un líder es el paso previo al dictador.
    Por éso me gusta tanto este sistema tan imperfecto que se llama democracia.

  4. Me gustó mucho el post! Me quedo con la frase: “tras la oratoria deben existir ideas, valores y propuestas”. Me parece una necesidad que esto se produzca, y un deficit de la oratoria de muchos de los líderes actuales…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *