Este blog cumple dos años -o cómo no salí de internet-

“Albert, ¡sal de internet!”. Es una de las frases favoritas de uno de mis tíos. Aunque presuma de moderno, quizás no entiende que hoy de internet ya ni se entra ni se sale: se está. Que esto es una conversación de unas dimensiones que jamás habríamos podido imaginar y que la Red ha tenido, tiene y tendrá mucho que ver en los cambios que vivimos como sociedad.

Supongo que si Albert hubiese salido de internet, no hubiese dado con esto de los blogs. No se habría animado a empezar una bitácora sobre comunicación política y ahora no estaría pensando cómo escribir un post de aniversario sin parecer Penélope Cruz recibiendo un Oscar.

Pero esta conversación, si Albert hubiese salido de internet, seguramente se habría dado igualmente: no es este blog la excusa para ella, ya que la Red esta llena de personas como tu, que lees en este momento este post, interesadas por lo que aquí se escribe y que enriqueces, no sólo este blog, sino tantos muchos.

Por eso, como Albert no salió de internet y ahora estás leyendo esto, déjame darte las gracias. Si eres una de las personas a las que he conocido más allá de los pehachepés, los ceceeses y los hacheteemeeles, ya lo habrás visto en mi cara y en directo: no sabes cuanto me alegro de haberte conocido con la excusa de tener un blog. Si eres de las personas que entras, lees, comentas, replicas, te enfadas, te ríes, te sindicas; para el tercer aniversario espero que nos conozcamos. Y gracias, como no.

Pensé en como celebrar este segundo aniversario, pero esto no es más que un blog. La mejor manera de celebrarlo es saber que hay alguien ahí. Y que ese alguien eres tu. Que puedes ser un estudiante (y ojala algo te sirva para el trabajo que estás a punto de terminar), un político (que se indigna cuando te critico un poco, pero que se alegra también de vez en cuando), un sufrido compañero o compañera de trabajo (al que habré casi amenazado para que lea algo), un amigo o un familiar (que por cortesía/obligación te lee) o alguien que buscaba algo en Google y lo encontró.

Y si quieres ver cómo empezó esto, ármate de valor para leer en catalán, porque con Blogger eso de traducir cada día los posts no lo hacía…