La revolución no fue televisada

El verde es uno de los colores que mejor percibe el ojo humano. Es de los que más resaltan y la sensibilidad del ojo permite que su visión prolongada no nos moleste. Quizás por ello, desde varias partes del mundo se ha seguido con mucha atención y de forma prolongada la revolución que ha tomado las calles en Irán.

Pero esta revolución está presentando unos tintes muy distintos. Si hay una frase que se ha leído mucho en las últimas horas en la Red es la archifamosa “The revolution will not be televised”, o sea, que la revolución no será televisada. Y así está siendo: gracias a la Red, el mundo entero ha seguido minuto a minuto los acontecimientos que nos han dejado con el paso cambiado.

Edgar Rovira, que nos estuvo informando durante toda la tarde de ayer, lo proclamaba en Twitter: sin internet, no nos hubieramos enterado de la mitad de las cosas que han pasado en Teheran en las últimas horas. Facebook, Twitter, YouTube y Flickr han sido los agentes de información que han proclamado al mundo lo que estaba ocurriendo en Irán tras el recuento de las elecciones que se celebraron el pasado viernes.

Las autoridades iraníes no tardaron en cortar las comunicaciones. Pero ya era demasiado tarde: con una fuerza inusitada, el mundo era testigo, a tiempo real, de lo que estaba ocurriendo. Y por primera vez, no ha sido gracias a la CNN. César Calderón nos daba algunas herramientas para seguir en directo el fervor que recorría la capital del país y Francisco Polo nos alertaba a temprana hora de lo que ocurría.

No sólo la CNN no estaba, sino que muchas personas a millares de kilómetros a distancia se han convertido en portavoces, activistas y propulsores. La cortinilla de “Breaking News” ha dado paso a hechos como el siguiente: ver a términos como IranElection, Irán, Teherán o Ajmadineyad en el trending topic mundial de Twitter.

La preocupación del régimen iraní por silenciar todas estas vías de difusión suponen un antes y un después: ya no vale sólo con dominar, censurar y cortar los canales de comunicación tradicionales, lo decisivo se juega en la Red. Ha sido gracias a la Red –además de los servicios de inteligencia, claro está- que las cancillerías de medio mundo se han puesto en alerta y se han sumido en un estado se incredulidad por lo ocurrido en el régimen de los ayatolás.

Es curioso observar como la esperanza de los que se han sentido engañados por el régimen haya sido vertida en una enorme Red de redes. Debe abrirnos un espacio a la reflexión observar como cada vídeo subido a YouTube o las fotos que segundo a segundo mostraban el desarrollo de los hechos, eran como mensajes en una botella lanzados desde un convulso país.

La revolución de este verde de la esperanza, pero también del tradicional Islam, no ha sido televisada. Se ha exportado con la contribución individual de tantos a través de un ordenador o un móvil. La revolución verde se ha comunicado en la Red.

Nos quedan preguntas en el tintero: ¿llevará esta revolución a un recuento de las urnas de acuerdo a lo elegido? ¿Puede suponer algún cambio la elección de alguien bendecido por el propio régimen? Y tantas otras preguntas que no hacen más que poner de manifiesto el relevante papel de Irán en la escena internacional.

Foto de Mousavi1388

Albert Medrán

administrator

El blog de comunicación de Albert Medrán

One thought on “La revolución no fue televisada”

  1. Pingback: Bitacoras.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *