Se busca experto en preguntas difíciles

La pregunta que nos asalta hoy es saber si tras 10 ediciones del popular programa “Tengo una pregunta para usted”, los partidos políticos españoles disponen ya de alguien especialmente formado para adiestrar a los líderes que se aventuran a las interpelaciones ciudadanas.

Y hablo de alguien formado especialmente porque éste programa tiene ya su propia dinámica a la vista de todos: diferentes tipos de preguntas (desde el “que hay de lo mío” a los ataques sin saber de lo que se pregunta; pasando por las preguntas soft), diferentes personalidades entre el público (el que no sabe de lo que habla, el informado, el peleón…) e incluso diferentes modos de pasar de puntillas sobre todo.

Prepararse para afrontar este programa con éxito debería ir siendo una prioridad, no tanto por el efecto de este show televisivo, sino por las lecciones que pueden aprenderse para posibilitar nuevas formas de interacción con los ciudadanos.

En otros países, los políticos suelen someterse a este tipo de intervenciones en actos de campaña, muchas veces sin los focos delante. Es un ejercicio rico, ya que pide al político en cuestión una capacidad de síntesis y concreción que no tienen en los mítines. Pero vaya, esto es sólo una idea: si algún político –me consta que algunos lo han hecho ya- quiere cambiar las plazas de toros por este tipo de formatos, hará un gran favor a su campaña.

Ayer, no obstante, pudimos observar en el espacio de algo más de dos horas las grandes diferencias entre los tres líderes. No me refiero a una diferencia ideológica, como es evidente, sino al modo de encarar las intervenciones de cada uno de ellos. Los tres iban suficientemente preparados: sabían qué tenían que decir y cuales eran los mensajes clave que debían llevar a puerto tras cada pregunta. Pero la diferencia en presentarse a la sociedad fue abismal.

En esto, la experiencia vital de cada uno de ellos tiene mucho que ver. Pudimos ver el político profesional (Duran i Lleida), el amateur (Cayo Lara) y el académico (Joan Ridao). Diferentes tonos y diferentes respuestas. Quizás Cayo Lara fue el que sonó más convincente, tanto por un discurso cómodo (hablar de ricos y pobres, simplificar la crisis financiera a blanco o negro es una baza para decantar al gran público que la sufre) como por la ausencia de titubeos o ejercicios forzados de marketing. Creía en lo que decía y así lo demostró.

Duran i Lleida hizo acopio de su experiencia, tanto para explicar su argumentario político como para ganarse un aplauso tras explicar su experiencia con el cáncer. Ridao, por su parte, pecó de falta de carisma (o al menos pecó de no ser la persona más odiada del país) y tuvo que hacer frente sin demasiado éxito a las preguntas de varios ciudadanos sobre Catalunya, España, naciones y federaciones.

En el fondo, y como en todo, la cuestión no es lo que decimos sino cómo lo decimos, y para muestra, el programa de ayer.

Más información:

La Vanguardia

ABC

El País

Diario Crítico

El Periódico de Aragón

Albert Medrán

administrator

El blog de comunicación de Albert Medrán

3 thoughts on “Se busca experto en preguntas difíciles”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Creo que Duran i Lleida es uno de los POLÍTICOS (en mayusculas) del panorama actual español, pero anoche lo noté, en algunas respuestas, un tanto “agresivo”, a la defensiva….. Tu notaste esto?

    Y Cayo Lara fue el único en recibir un aplauso espontáneo por una cuestión politica…. Fue una gran oportunidad para IU, y la aprovechó muy bien.

    Ridao….para mí, ni fú ni fá….

    Un saludo,

  3. Gracias por el mensaje Juanjo. Pues sí, la verdad es que lo noté y así lo puse en Twitter. Pero no creo que fuera más o menos agresivo, sino que lo parecía. Es lo que comunicaba su cuerpo, por mucho que su mensaje no fuera agresivo. Intentaba educar y poner negro sobre blanco, pero su tono no se correspondía con la intención.

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