Rajoy busca la reválida

Mariano Rajoy se sometió al escrutinio de los ciudadanos, más o menos representativos y con preguntas más o menos estructuradas. De hecho, creo que sobresalieron más preguntas que en ediciones anteriores. Cómo la que pidió a Rajoy que se posicionara respecto al nacimiento de un hijo para salvar a otro minutos después de la pregunta sobre el aborto.

Pero para los detalles pormenorizados del programa, mil crónicas en medios y vídeos les aguardan. Lo que me importa es hablar de la estrategia que siguió Rajoy y que seguramente será muy criticada. Rajoy buscó la proximidad. Y la ha conseguido. Habrá mucho ruido sobre los puntos del territorio que Rajoy conoce, pero ha puesto las bases para su campaña electoral que empieza con las europeas y terminará el día que se convoquen elecciones, ya sea en 2012 o antes.

Como en otras ocasiones, Rajoy no ha respondido a todas las preguntas y ha hecho evasivas. Como todos: son los pecados del formato. Y no ha aprovechado envites de los invitados para fijar su mensaje, el suyo particular.

Pero tengo la sensación que Rajoy no quería fijar mensajes: para eso están las campañas electorales. Rajoy ha fijado su contestado liderazgo, y seguramente lo ha conseguido. Ha preparado el programa pensando en el largo plazo, y por eso ha invertido mucho tiempo en historietas y en parecer un hombre que conoce el país que quiere gobernar.

Eso sí, su estrategia no es la de Mayor Oreja: el programa de hoy no ayuda a que el PP gane las europeas, como si él batallara en otra guerra. Por cierto, hablando de guerras, la posición respecto al Yak-42 no ha jugado a favor de nada. Pero muchos ciudadanos ya habrán aplicado amnesia selectiva.

Sorpresivamente, poca crisis. Poca economía y errores tácticos como hablar de su paso por el banquillo de los acusados. Y sobretodo, hablar de la decencia de la política cuando a los 28 años él ya era presidente de una diputación. Al padre que cobra 850€ al mes esto le parece un insulto…

Pese a sus limitaciones en telegenia, Rajoy ha estado mucho mejor que en los debates electorales. Corte de traje distinto y color adecuado. Corbata poco personal, pero efectiva. Y técnicas de anclaje que han aminorado mucho el impacto de sus tics. Eso sí, la persona no puede engañar cuando se siente incómoda, y traga ostentosamente saliva, denotando incomodidad.

El PP ha jugado a ganar confianza en el líder, a buscar una chispa en los ciudadanos y ciudadanas que digan “no estaba muerto… estaba de parranda”. Mantenerlo en liza sin aprovechar al máximo las posibilidades del formato. Conectar con los hogares para decir poco. Ese puede ser su error, pero creo que respecto a como estaba Rajoy hace un mes, puede darse con un canto en los dientes.

Rajoy busca la reválida. Conseguirla ahora depende de él.

Francisco, Pablo; gracias por la organización del cover it live. Y a las decenas de personas que habéis participado, gracias!

En directo: Tengo una pregunta para Rajoy

Esta noche seguiremos en directo, con Francisco Polo, asesor de política internacional del PSOE y Pablo Urbiola, periodista; las respuestas de Mariano Rajoy a los ciudadanos que, la demoscopia, llevará al plató de TVE.

¡No dudes en acompañarnos! Eso sí, a partir de las 21:30 horas.

Preguntas para Rajoy

Mañana, RTVE dará una amplia cobertura a la edición del programa “Tengo una pregunta para usted” que protagonizará Mariano Rajoy.

El líder de la oposición se someterá al escrutinio de los ciudadanos por segunda vez y lo hará tras la comparecencia del presidente Zapatero en enero. Esta vez, los resultados del 1M, la crisis generada en el partido tras los escándalos de corrupción y el repunte de la crisis económica seran el campo de juego.

Mañana, desde nuestros blogs, Francisco Polo, Pablo Urbiola y un servidor daremos nuestra propia cobertura del programa.

¡Estáis más que invitados a seguirnos y a participar en el debate!

I just called to say… I’m sorry

Chacón y su anuncio han revuelto las aguas de la política exterior. Que no es que estuvieran muy tranquilas de por sí… Hoy en La Vanguardia.

I just called to say… I’m sorry

Por mucho que nos esforcemos, nuestro dominio de la imagen y del escenario nunca podrá emular a la de los Estados Unidos. Partamos del origen: no nos podemos comparar con la superpotencia mundial en según qué ámbitos, y el militar es el más claro. Por mucho que nos esforcemos en anunciar movimientos de tropas sobre el terreno y ataviados con ropa militar, Chacón nunca podrá emularse a un comandante en jefe. Como tampoco es lo mismo Irak que Kosovo. Ni un anuncio en tierra comparado con uno a bordo de un portaviones.

La crisis diplomática generada por el anuncio de retirada unilateral de las tropas españolas desplegadas en Kosovo me ha devuelto de golpe a una fecha que quedó ya marcada para la historia: 4 de noviembre de 2008. Ese día, tras una reunión en la Universidad George Washington y tras observar cómo votaban algunos ciudadanos en un polideportivo de la zona de fraternidades (sí, esas de letras griegas que tanto hemos visto en los productos hollywoodienses), junto a los 16 de Washington nos dirigimos al Departamento de Estado.

Empezaba una fina y persistente lluvia cuando nos adentrábamos en el reino, entonces, de Condoleezza Rice, con las habituales medidas de seguridad. Aguardaba en su interior una reunión con la responsable de las relaciones entre España y Estados Unidos, Elaine Samson. Samson nos recibió y tuvimos una charla muy cordial sobre la transición que se avecinaba (fuere cuál fuere el resultado de las elecciones) y el desarrollo de las relaciones bilaterales entre España y los Estados Unidos en los últimos años. Sin temas tabú: de Irak a la silla de Zapatero en el G-20.

Cuando Chacón levantó las señales de alarma en las cancillerías de medio hemisferio norte, pensé en Elaine. En su transparencia y su atención. Pensé en la falta de educación mostrada por nuestro gobierno al tratar con aliados. Y sí, sobretodo pensé en si le debíamos una disculpa también a Elaine por no haber sido lo suficientemente decorosos en algo tan delicado.

Algunos afirman que la luna de miel entre España y Estados Unidos llegó a su fin la pasada semana. La reacción nos muestra que quizás no, que realmente ha habido un cambio en la Casa Blanca (por mucho que aceptemos que Kosovo no es Irak), pero sin duda nuestra credibilidad está minada. No somos un país fiable.

Y más allá de la idoneidad o no de la retirada de las tropas, de si conviene, si es lo más sensato para un país que no reconoce el estado en que realiza misiones de paz; la cuestión es que como en otras áreas de la vida cotidiana, no hay nada más importante que la buena comunicación y el mantenimiento de la necesaria cortesía. Quizás le debemos una disculpa a Elaine, pero también a todas las Elaine del resto de cancillerías de nuestros aliados. Los mismos a los que alguna vez recurriremos en busca de ayuda. Porque al fin y al cabo, de tanto anhelar el cambio ahora resulta que somos nosotros los que no hemos cambiado.

Una historia de ruido

Mucho, mucho ruído. Sabina lo cantaba en Ruido, y es lo que me viene a la mente cuando intento analizar los hechos en qué derivó la protesta contra el Plan Bolonia que tenía secuestrado al edificio del rectorado de la Universitat de Barcelona.

Ruido, porque a día de hoy ese rumor de fondo no nos permite discernir de qué estábamos hablando. ¿Era una protesta contra Bolonia? ¿O era una protesta contra el rector? ¿La noticia era Bolonia… o una carga policial? ¿Tenían el mismo grado de protagonismo los créditos ECTS que el conseller Saura?

No voy a hablar del Plan Bolonia. De hecho, no voy ni a hablar del movimiento contrario a la reforma universitaria ni de la confluencia con otros movimientos, llamados sociales, en las protestas de estos días. Tampoco voy a hablar de Saura o Huguet, de cómo ERC e ICV tienen que hacer frente a una difícil papeleta. No voy a hablar de Mossos d’Esquadra sin identificación visible. Ni tan siquiera del atropello a la libre actuación de los profesionales de la información.

Voy a hablar de ruido. Del ruido emitido por estudiantes, universidad, consejerías, policía y medios de comunicación. De cómo este ruido llega a la opinión pública en forma de una gran nebulosa y todo parece más difícil de comprender de lo que es. El ruido que, tras ser agitado en la coctelera de los medios, nos deja aún más indefensos ante la incomprensión de lo ocurrido.

Los movimientos sociales han elegido, a mi entender el peor momento y el peor modo de hacerse visibles. Es lógico que tras el desalojo busquen el protagonismo y la presión necesaria para no dejar morir su protesta. Pero el resultado ha sido el contrario al deseado: su protesta no está en el centro del debate social y político.

El ruido ha derivado la cuestión del Plan Bolonia a otra muy distinta: la actuación de los Mossos. Hoy lo que se cuestiona la gente y los medios es si la policia catalana actuó en los márgenes de lo aceptable o no. El debate hoy es la gestión de Joan Saura como conseller de Interior, con estos hechos como la gota que colma un vaso lleno de maltratos policiales, kubotanes y otras historias aparecidas en los medios en los últimos dos años.

Es precisamente ese ruido el que ha cambiado las becas y los créditos ECTS por porras, cascos y distintivos policiales. El movimiento contrario a Bolonia ha sido doblemente vencido: primero por la fuerza de las porras y en segundo lugar por el entierro de su historia bajo una más grande.

La solución sólo puede ser la vuelta al diálogo, sin ruido. El diálogo entre las fuerzas políticas catalanas para evitar que casos como estos lastren la necesaria confianza y respeto hacia las fuerzas policiales. El diálogo, también, entre los miembros del gobierno catalán para evitar que parezca que el Departamento de Interior es un ente satelitar del ejecutivo. Un diálogo que, si me permiten la licencia, no puede demorarse si este gobierno quiere llegar al final de su mandato.

La política y la empresa no pierden el tiempo

En el Parc de la Ciutadella hay un edificio que ha abierto sus puertas como nunca lo había hecho. Creo que no exagero si afirmo que nunca en la historia reciente de nuestro país, una institución había sido tan cercana y accesible como lo está hoy el Parlament de Catalunya. Y creo que nunca en la historia reciente la labor de sus parlamentarios había sido tan visible como lo es ahora.

Esta semana el Presidente del Parlament, Ernest Benach, compareció en rueda de prensa para explicar en qué consiste el proyecto de Parlament 2.0 que ya está en marcha. No me gustaría extenderme en este punto: el amigo Xavier Peytibí ha hecho una excelente descripción del proyecto en su blog y muchos medios de comunicación se han hecho eco.

Quiero, sin embargo, centrarme en el análisis de esta iniciativa. Si hace unos días me refería a la necesidad imperante de usar las redes sociales y tener en cuenta más que nunca la reputación en la red, este es un ejemplo de responsabilidad con los tiempos y de la necesidad de liderar esta transformación en la red desde de las instituciones.

Me satisface ver que es precisamente el Parlament, la sede de la soberanía popular, la que toma el liderazgo. Me satisface ver cómo la labor de los diputados se hace más visible y se contribuye a desmitificar la imagen que, si no estás en el pleno, no trabajas. Me satisface creer que estas iniciativas contribuirán a generar más respeto y empatía hacia la labor de los diputados y diputadas y, sobre todo, a promover un sano debate democrático entre la ciudadanía y nuestros representantes.

El Parlament ha hecho la reflexión oportuna en estos tiempos y ha tomado una decisión. Como el Parlament, son muchas las empresas en España que están haciendo la misma reflexión y están empezando a poner manos a la obra para participar en la conversación. Hace unos meses, LLORENTE & CUENCA, consultoría de comunicación líder en España y América Latina, presentaba en Madrid el Barómetro de Reputación Online de las 35 empresas del IBEX, un completo análisis de su situación en la red mediante una comparación entre ellas y con los referentes internacionales de cada sector. La semana pasada se presentó el Barómetro de Reputación para las empresas del INMEX, del mercado mexicano, y ayer se hizo lo mismo en Perú.

Los barómetros de LLORENTE & CUENCA muestran la necesidad del mundo empresarial de llevar el liderazgo en la comunicación en la red. Las empresas están entendiendo que ya no vale sólo con estar presentes, sino que hay que actuar de acuerdo a las dinámicas que hoy demandan los usuarios. Enrique Dans, como pudisteis ver en mi último post, citaba a Forbes para ejemplificar esta tendencia que hemos podido ver en España, México y Perú.

Le emplaza a visitar el blog del director sénior de Comunicación Online de LLORENTE & CUENCA, Adolfo Corujo, donde encontraréis información más detallada de las conclusiones y metodología de los barómetros.

La presentación del Parlamento 2.0 y los movimientos del mundo empresarial son los exponentes que ya no estamos en un momento mesiánico, que no se tratan grandes objetivos: los objetivos son tangibles y la necesidad es acuciante.

Más información:

Soitu

José Rodríguez

Periodistas 21

Sí, los políticos deben usar las redes

 

 Ante una crisis como la que estamos viviendo, podemos adoptar diferentes roles. Podemos quedarnos con los brazos cruzados y esperar que la tormenta amaine, podemos culpar a todos y a todo de lo ocurrido y lamentarnos de la situación en la que estamos o, por el contrario, podemos hacer algo.

A raíz de la situación económica, el mundo online y offline se han puesto manos a la obra en dar cobertura a estas tres actitudes ante la crisis. Pero una de ellas sobresale con diferencia: las voces que quieren aprender algo de la situación, proponen nuevas opciones ante ella y nos traen ejemplos de emprendedores que apuestan duro por hacer de esta crisis una oportunidad.

El mundo de la política, sin embargo, va a remolque. No hablo ni del Plan E, ni de propuestas económicas concretas de uno u otro líder político. No hablo, ni siquiera, de la sorda conversación entre el Gobierno y la oposición. Hablo de la crisis de legitimación que la política acarrea desde hace algunos años.

En Catalunya, como la crisis industrial, esta situación parece haberse tornado más grave. Todos recordaran los bajos índices de participación en el referéndum del Estatut de junio de 2006 y la elevada abstención en los comicios autonómicos posteriores. De ahí surgen iniciativas como la capitaneada por el conseller Saura de buscar explicaciones a la desafección política: un desencanto con la política que el CEO corrobora encuesta tras encuesta…

Mientras que en el mundo económico los más osados han salido en búsqueda de soluciones, el ensimismamiento parece ser la tónica en lo político. Esta actitud es perfectamente observable en el uso de las herramientas 2.0.

Plantear un negocio, hoy, a espaldas del mundo online es arriesgado para la viabilidad del mismo. Cada vez son más los consumidores que quieren ser escuchados y quieren ver como sus deseos se cumplen. Quieren encontrar respuestas a sus motivaciones. Y eso es relativamente sencillo en el mundo online. De hecho, Vía Enrique Dans leo este artículo de Forbes sobre el uso de las herramientas 2.0 por parte del mundo de la empresa, en especial por parte de los máximos responsables de muchas empresas.“Yes, CEOs should Facebook and Twitter” justifica desde una vertiente de acción-beneficio el uso de las redes por parte del mundo empresarial:

 In the current stormy economy, as companies look for new ways to market their products and engage their customers, chief executive officers are finally looking more and more at how social networking tools can extend their brands, create corporate cultures based on listening and learning, and establish their own leadership profiles.”

Si la empresa lo tiene tan claro, ¿por qué a la política le cuesta tanto darse cuenta?

Sí, los presidentes, alcaldes, ministros, concejales, consejeros y candidatos deben usar las redes. Sí, deben escuchar lo que la gente dice. En un mundo de lógica 1.0 -aunque no me gusta usar este tipo de conceptos- era relativamente fácil justificar el distanciamiento entre el líder y la sociedad. Hoy, la existencia de estos medios de comunicación hace muy difícil justificar que un liderazgo político no deba sostenerse en la participación activa en la conversación. Quizás debamos prestar más atención a este punto.

Si una empresa escucha activamente a sus clientes, ¿por qué no debería hacerlo un partido o un gobierno? El mercado empuja a las compañías a competir por la fidelidad del consumidor día a día. En la política, con enarbolar las banderas cada cuatro años, bastaba. Hasta hoy. El mundo online es un arma de doble filo: los ciudadanos y ciudadanas estamos más informados que nunca de la actividad de nuestros políticos. De sus votos. De sus acciones. De sus políticas. El ciudadano cada día adopta una actitud más parecida a sus opciones de compra: testea, prueba y si no le convence cambia. O cambia radicalmente sus hábitos de consumo y se pasa a la frutería ecológica o se hace vegetariano. Y en política, se pasa a la abstención.

Quizás una de las explicaciones a este distanciamiento sea la desigual interpretación del mundo que compartimos. Hasta ahora, desde la política nos habían dado las claves para interpretar el debate. Hoy, las ponemos nosotros y la política no nos sigue. Por eso entendemos la soledad de los políticos que se aventuran en estos mundos. Y por eso, estos líderes entienden a quienes escuchan. Han salido de las sedes del partido y de las arenas políticas, y eso se nota.

Que valga, pues, la metáfora: sí, los presidentes, alcaldes, ministros, concejales, consejeros y candidatos deben usar las redes.

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El día que Obama y Nancy Reagan estuvieron de acuerdo

¿Por qué Nancy Reagan se mostró públicamente a favor de Obama tras una decisión presidencial? Hoy reflexiono sobre Iglesia y Estado en La Vanguardia.

El día que Obama y Nancy Reagan estuvieron de acuerdo

Galileo Galilei está más presente en el debate actual de lo que creemos. Lo que encarna su figura está hoy más vigente que nunca a la vista del encendido debate que ha generado la decisión del presidente Obama de autorizar la investigación con células madre mediante financiación pública. Pongan el contador a cero. Quizás dentro de 445 años el Vaticano dedique a Obama y a Zapatero una misa como la recientemente dedicada a Galileo Galilei.

Con esta decisión, se pone fin a la guerra abierta del poder político norteamericano con la ciencia. Como saben, el gobierno de George W. Bush tuvo entre sus señas la adopción de un conservadurismo cristiano que retrajo la moral nacional a límites irreconocibles en algunas áreas y alentó la tensión entre la iglesia y el estado, especialmente en áreas como esta. Bajo su mandato las teorías creacionistas, que niegan la ‘teoría de la evolución’ de Charles Darwin, tuvieron un importante espacio para su expresión.

Las reacciones a la decisión presidencial no se han hecho esperar. Pese a que sólo un 38% de los americanos (según una reciente encuesta de Gallup) está a favor de permitir este tipo de investigaciones, el nuevo marco legal abre un sinfín de posibilidades a la ciencia para la investigación de enfermedades, a día de hoy, incurables. Los apoyos le han llegado desde varios sectores y bandos. El mundo de la ciencia, tanto en Estados Unidos como en el extranjero (los científicos japoneses, por ejemplo) han visto en esta medida el futuro para el desarrollo de la propia industria nacional.

Rivales políticos como Schwarzenegger han aplaudido el abandono de los planteamientos de la anterior administración. Otra figura clave para el mundo republicano, Nancy Reagan, viuda del presidente que murió de Alzheimer, ha respaldado públicamente a Obama por los efectos que la nueva dirección en este ámbito pueda tener para enfermedades como la que sufrió uno de los presidentes más queridos de la historia americana.

Pero la oposición también ha sido notoria y mundial. El Vaticano teme que Obama sea un Zapatero global y sus decisiones, con un impacto en todo el mundo, puedan llevar a un nuevo estadio la tradicional tensión entre Iglesia y Estado. Este punto no es baladí en un país obsesionado por los equilibrios como Estados Unidos.

Hablar de separación entre Iglesia y Estado en los Estados Unidos puede resultar paradójico a los ojos de un ciudadano europeo que observa el papel de la religión en ese país. Nuestro contexto de creciente abandono de la práctica religiosa choca con un país con elevados índices de práctica religiosa y un notable poder de influencia social. Pero por más que la religión sea un eje central en la vida social y personal de millones de estadounidenses, los padres fundadores y la política surgida de esa unión han sido siempre conscientes de la necesidad de mantener los dos ámbitos alejados. Cada momento histórico ha tenido sus más y sus menos, pero el equilibrio entre los dos polos ha sido una prioridad.

El nivel de secularización de la sociedad norteamericana es notorio, y se contrapone al poder formal e informal que algunas iglesias europeas mantienen en sus estados, como en España o Italia. De este modo, la decisión presidencial cobra un significado muy notable: es la primera acción encaminada a cambiar el rumbo de ocho años en qué el país viró a claroscuros en la materia difíciles de comprender.

¿Qué hacer?

El ecuador de la legislatura parece aún lejano, pese a que el agotamiento se percibe. No sabemos si es un agotamiento real o no, pero la percepción (que es lo que cuenta en comunicación) es que el gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero llega muy tocado a la celebración del primer aniversario de su victoria electoral.

Veamos por qué.

El pecado original
El propio resultado fue una señal de alarma que no se supo interpretar. Su victoria estuvo marcada por la confianza depositada en su proyecto en dos zonas muy concretas del territorio: Euskadi y Catalunya. Una falsa euforia por los resultados marcó las negociaciones post-electorales, y por primera vez en la historia de la democracia, el presidente fue elegido por mayoría simple en la segunda vuelta.

He aquí los dos grandes escollos de este primer año tras la victoria: la dependencia de lo que ocurre en los territorios y la soledad parlamentaria de un gobierno en minoría.

Un falso optimismo
Zapatero ha sido afortunado durante los primeros 6 meses tras su victoria. Mientras las señales de alarma por la crisis económica se sentían en todo el mundo, el clima social y económico español no las percibía. Y además, el adalid de ese mensaje, la oposición popular, se sumía en un caos interno de batallas por el liderazgo.

Una reacción tardía
Los últimos 6 meses han sido menos dichosos. La crisis económica ha golpeado seriamente al país y los indicadores macroeconómicos se mezclan con los relatos personales de tantos españoles que sufren en sus carnes lo que el Gobierno atribuyó sólo a los desajustes del sistema internacional y de la corrupción en Estados Unidos.

La reacción del Gobierno, con la aprobación del Plan E ha llegado tarde y no ha sido lo suficientemente clara para muchos, tal y como se vio en el programa de TVE “Tengo una pregunta para usted”. Ha faltado un discurso convincente contra la crisis, no se ha articulado un mensaje que sume apoyos y esta debilidad la acabará pagando Zapatero.

Este discurso integrador o de frente común ante un gran problema tampoco se ha visto en las Cortes. Hoy el Gobierno está más solo que nunca y el desenlace en Euskadi prevé una mayor debilidad para sacar adelante las grandes reformas necesarias. Como la de la Justicia, que tras los momentos vividos con Fernández Bermejo, han llevado los aires de cambio al cajón bajo llave.

El problema de la lenta reacción del Gobierno es que los logros del Gobierno han pasado a un segundo plano. Hoy Francisco Polo cita el espaldarazo de Obama a la Alianza de Civilizaciones promovida por Zapatero, pero las cifras del paro son, a día de hoy, el gran foco de atención.

¿Qué hacer?
Son muchas las alarmas encendidas en los últimos meses: el suspenso de Zapatero en la valoración del CIS, la aparición en medios de un líder cada vez más crispado –como marca su lenguaje no verbal- y más alejado de los ciudadanos de a pie, la victoria del PP en Galicia, las muestras públicas de miembros de su gabinete sobre su deseo de ser ex ministros… ¿Qué hacer para contener esta deriva?

Volvemos a las percepciones. No pueden estar en un momento peor: la crisis de confianza en la economía afecta a la ya mermada confianza en la política y en el Gobierno. Pese a que Zapatero se resiste a adelantar la reforma del Ejecutivo prevista para 2010 tras la presidencia española de la UE, debe enviar un mensaje de fortaleza que hoy no puede hacer. Y debe pasar por reforzar el ejecutivo.

Con las elecciones europeas a la vuelta de la esquina, la presión de los populares se antoja elevada. Si mantiene esta debilidad y el PSOE pierde las europeas, las campanas a muerto podrían empezar a sonar.
Fortaleza, claridad en el mensaje y la vuelta a un forzoso talante deben ser las claves que mantengan en vida a un gobierno que a día de hoy no ofrece garantías de agotar la legislatura. Y la clave volverá a estar en los territorios, donde los partidos bisagra tradicionales han dejado de tener interés en arrimarse a quien les puede quemar.

¿Por qué Twitter asusta a la política?

La presidencia de la comisión de investigación sobre el espionaje en la Comunidad de Madrid ha prohibido a la diputada Reyes Montiel twittear en directo sobre los contenidos de las sesiones que se producen a puerta cerrada, por la negativa del PP a dejar que los medios de comunicación pudieran cubrirla.

¿Por qué se produce esta censura? ¿Por qué ha tomado esta decisión la presidencia? Veamos a continuación los 5 factores que alarma en la política tradicional, offline, 0.0; de la comunicación online. ¿Por qué Twitter ha asustado al PP de la Comunidad de Madrid, como asusta a muchos políticos offline?

Twitter es …

… transparente: permite una comunicación directa y sin intermediarios, con menos coste para emisor y receptor y un mayor beneficio mutuo.

… rápido: la alimentación es inmediata, sin filtros previos de publicación o líneas editoriales, basado en experiencias personales que se viven y se explican de forma directa en el servicio de microblogging.

… próximo: tiene capacidad de conversación ilimitada con tus seguidores y sensación de primicia en las informaciones que se dan.

… veraz: además de próximo, también es importante tener en cuenta que creemos más a una persona que tiene cara y ojos, un nombre en la red y que se comunica con el usuario de forma constante que las crónicas en los diarios o las declaraciones de los mismos políticos en televisión. Los usuarios de Twitter tienen nombre y apellidos y participan de forma constante.

… debate: las informaciones, opiniones, etc. que se producen en Twitter pueden ser rápidamente contrastadas, acompañadas de links, etc. Además, se favorece el debate entre los usuarios.

En definitiva, Twitter es una oportunidad para establecer relaciones basadas en la mutua confianza con los usuarios-votantes, relaciones de comunicación directa y de pulso constante a la opinión de los usuarios. Twitter es la oportunidad de la política para aparecer más cercana.