Nombre propio #2: la crisis

La omnipresente crisis económica es, tras muchos años, protagonista otra vez de un año que se cierra. La crisis, sin embargo, ha tenido dos grandes momentos de importancia: cuando no existía (o creíamos que no era tal) y cuando ella misma hizo acto de presencia con una fuerza inusitada.

Y como política y economía van tan de la mano como las aceitunas y los berberechos o el sol y la sombra, durante la campaña de las elecciones generales de marzo vimos el intento desesperado del PP de hacer entrar el tema en la agenda de aquellas elecciones. No quiero decir que les faltase razón o no, sencillamente que la ciudadanía no percibía la crisis como algo plausible en aquel momento.

Después fuimos testigos del negacionismo del Gobierno ante los efectos tempranos de la crisis, hasta que la burbuja estalló tras las vacaciones, el día que Lehman Brothers cayó y McCain dijo que la economía americana era fuerte.

A partir de ese momento se decidieron unas elecciones presidenciales americanas, el mundo se puso a hacer rescates financieros multimillonarios, reuniones multilaterales, fotos, palabras y efectos devastadores para la economía a escala mundial.

Ya sé que estáis cansados de oír la palabra crisis, pero que le vamos a hacer … ¡es uno de los nombres propios del año!

Albert Medrán

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El blog de comunicación de Albert Medrán

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